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6. Llegando a entender las genealogías Gen 5:1-32

Introducción

Mis padres fueron privilegiados de pasar un año enseñando en Taiwán. Cuando estaban en Taipei conocieron a un joven chino que quería aprender a hablar y leer inglés más fluidamente. Acordaron reunirse una vez a la semana con este joven Johnny, las lecciones serían gratuitas y el texto de estudios sería el Evangelio de Mateo. Johnny conoció al Señor en la clase de Mateo capítulo 16.

Una de las grabaciones que mis padres mandaron para Navidades contenía las grabaciones de Johnny leyendo Mateo en Inglés. Si pueden imaginar, estaba leyendo las genealogías del capítulo 1. Qué tal introducción al inglés y a la Biblia.

Las genealogías nunca han sido las mejores porciones leídas de la Biblia. Ray Stedman nos da el relato de un viejo ministro escocés que estaba leyendo el primer capítulo de Mateo.

Empezó: “Abraham engendró a Isaac, e Isaac engendró a Jacob y Jacob engendró a Judá, miró la lectura y vio lo que seguía y dijo: “Bueno, y ellos continuaron engendrando uno al otro, así hasta más la mitad de la página”38

Si somos honestos, lo que hacemos es evitar leer las porciones de las genealogías. En mi enseñanza del libro de Génesis debo admitir, que seriamente pensé hacer lo mismo pasando de largo Génesis 5. Leupold en uno de sus clásicos comentarios sobre el libro de Génesis tiene esta palabra de consejo para los predicadores: “No todos se aventurarían a usar este capítulo como un texto (para la predicación)”39

I créeme, no todos se aventurarían, pero hay un verso de las escrituras, que no nos dejará pasar Génesis 5 sin un serio estudio de esta genealogía: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir para instruir en justicia,…” II (Timoteo 3:16).

Así, debemos tratar con este capítulo en Génesis para discernir sus enseñanzas y ventajas para nosotros. En los pocos años que he enseñado la Biblia, he aprendido que lo inadecuado no se encuentra en el texto de las escrituras, sino en nosotros los que la enseñamos, esto es, en el maestro que presenta dicho texto.

Comprendiendo las genealogías

El quinto capítulo de Génesis es una de las muchas genealogías en la Biblia. Aprendiendo de este capítulo nos animará e instruirá para aproximarnos a las otras genealogías de la Biblia y francamente podremos discernir las otras genealogías, de la manera cómo nos aproximemos a este particular relato. Prestemos, por lo tanto, la atención al propósito de las genealogías en general, antes de brindar la atención a nuestro pasaje.

La genealogías de Génesis 5 y 11 no son las únicas de las sociedades antiguas. Los egipcios tenían listas de reyes, también los hititas, los hititas tenían listas de las ofrendas reales, históricos y cronológicos aportes que están fuera de duda40. Estas antiguas genealogías del Antiguo Medio Oriente son muy instructivas para determinar la correcta interpretación de los registros bíblicos.

Primero, aprendemos que las genealogías no intentaron ser usados como una cronología41. A primera vista, uno que lee Génesis 5, pensará que sólo necesita sumar los números contenidos aquí para establecer la edad del establecimiento de la civilización sobre la tierra. Ussher42 por ejemplo, arribó a la fecha de 4004 A.C. para los eventos del capítulo 1.

La relación de individuos no necesariamente implica que una continua secuencia fue asumida en tales listas. Frecuentemente, muchos nombres fueron omitidos y las listas genealógicas fueron selectivas43.

La expresión “A engendró B” no siempre implica parentesco directo44. Mateo 1:8 establece que “ Joram engendró a Uzías”, pero del Antiguo Testamento (II Reyes 8:25; 11:2; 14:1, 21) sabemos que Joram fue el padre de Ocozías, quien engendró a Joas, padre de Amasías que engendró Uzías. Así “engendrar” puede significar “la línea culminante en”45. Como Kitchen establece “términos como hijo y padre pueden significar no sólo nieto y abuelo, pero también, descendiente y antecesor respectivamente46.

El arreglo de las genealogías en un ordenado y limpio patrón sugiere algo más que un indicador cronológico. La genealogía de Cristo en Mateo por ejemplo (Mateo 1:1 -17) está arreglado en tres sucesiones de 14 generaciones cada una, y esta genealogía es conocida como selectiva.

Los números en las genealogías del Antiguo Cercano Oriente fueron usualmente de importancia secundaria47. El principal propósito fue establecer la identidad familiar de alguien, sus raíces. En ninguna parte de Génesis 5, o en otro lugar los números fueron totalizados a establecer algún tipo de cronología. Algunas veces los números de un relato difieren de otro48. Mientras hay muchas explicaciones para esto, una es que estos números fueron dados solo como una aproximación. Cálculos exactos no sirven al propósito de la genealogía. Mientras tanto no nos atrevemos a decir que los números no son literales, solamente destacamos la manera en que fueron usados en el Antiguo Cercano Oriente49.

Consideremos cuidadosamente las palabras del gran erudito Dr. B B Warfield cuando él escribe:

Estas cronologías deben ser solo estimadas para los propósitos que fueron registradas, pero ellas con seguridad no pueden ser presionadas al uso de otros propósitos para el que no fueron escritos, y para las que no están adaptadas. En particular es claro que los propósitos genealógicos para el que las genealogías fueron dadas no requieren un registro completo de todas las generaciones de los descendientes, solo una adecuada indicación de la línea a través de la cual el descendiente en cuestión procede. Acorde a esto se encuentra que las genealogías de las Escrituras son libremente comprimidas para toda suerte de propósitos. Y que raramente puede ser afirmado con confianza que ellas contienen un completo registro de la serie total de generaciones, más bien es frecuentemente obvio que un gran número es omitido. No hay razón inherente en la naturaleza de las genealogías escriturales para que una genealogía de diez cadenas registradas como aquellas de Génesis 5 y 11, no puedan representar una real descendencia de cientos, miles o diez millares de descendientes. El punto establecido por la tabla es que no están todos los descendientes que intervinieron desde el origen hasta el cierre de los nombres, pero no es más que una la línea de descendencia a través de la cual uno traza de un extremo a otro los descendientes50.

El significado de Génesis 5

Si no podemos saber la edad de la tierra desde la genealogía de Génesis 5, qué debemos ganar de este estudio entonces. El texto se pone más claro cuando veo que debe ser interpretado a la luz de su contexto. Una parte significante de este contexto es la genealogía de Caín en el capítulo 4. El significado y la aplicación de la genealogía del capítulo 5 entonces, se obtiene por una comparación y contraste con el capítulo 4.

Normalmente se nos dice que el capítulo 4 da la genealogía de Caín, mientras que en el 5 Moisés describe la descendencia piadosa de Set. En un sentido esto es cierto. El capítulo 4 describe a los malvados, mientras que el capítulo 5 registra la historia de la línea a través de la cual el Salvador vendrá.

Sin embargo, técnicamente el capítulo 5 no es el relato de la descendencia de Set sino de la de Adán.

Este es el libro de las generaciones de Abraham, cuando creó Dios al hombre a semejanza de Dios los hizo. Los creo varón y hembra, los bendijo y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. (Génesis 5:1–3)

Yo me he preguntado sobre la parecida repetición de estos versos introductorios. ¿Por qué querría Moisés decirnos lo que realmente sabemos? Nota que estos versos no están atados a la genealogía del capítulo 4, pero sí al capítulo 5. La genealogía de Caín termina con la muerte. Empieza con el impío Caín, termina con el malvado Lamec, y es “limpiada o barrida” por el diluvio.

Moisés empieza el capítulo 5 con las terminologías de los capítulos 1 y 2 (creó…, en la imagen de Dios…, varón y hembra…, los bendijo…) para indicar al lector que el propósito de Dios y el programa para el hombre empezados en el primer capítulo son trasladados a través de la descendencia de Adán, no a través de la línea de Caín, sino la de Set. Todo el capítulo 5 es una descripción más estrecha de la línea por la que vendrá el Mesías.

El contraste espiritual entre las dos líneas es obvio. Puede ser fácilmente ilustrado por los dos “Lamecs” de los capítulos 4 y 5. Lamec (el hijo de Metusael, 4:18) del linaje de Caín es el iniciador de la poligamia (4:19). Peor que esto, fue un asesino quien se enorgullecía de su crimen (4:23) e hizo ligeras las palabras de Dios a Caín (4:24).

El Lamec del capítulo 5, (el hijo de Matusalén y el padre de Noé) fue un hombre piadoso. El nombre de su hijo revelaba su comprensión de la caída y la maldición de Dios sobre la tierra (5:29). Esto también indicaba su fe que Dios libraría al hombre de la maldición a través de la semilla de Eva. Yo creo que Lamec entendió que la liberación vendría específicamente a través del hijo que Dios le había dado.

En el relato de la descendencia de Caín no fueron empleados números, mientras que la línea de Set tiene un definido patrón numérico. Los cálculos en el capítulo 5 proveyeron: (1) la edad del individuo al nacimiento del hijo nombrado; (2) los años vividos después del nacimiento del hijo51; y (3) la edad del hombre a su muerte. Esencialmente la vida de la persona cae en dos partes. Antes y después del nacimiento del niño. Esta división tiene significado.

Los años de existencia de los hombres en el capítulo 5 son inusualmente largos, pero cada esfuerzo de explicar este hecho de una u otra manera, o de tomarlos llanamente de manera literal, han resultado ser intrascendentes. Las condiciones fueron indudablemente diferentes antes del diluvio.

Moisés seguramente trató de impresionarnos con los años de vida de esos hombres. Esta es una razón porque fueron así prominentemente incluidos. El largo período de vida facilitaría el repoblamiento de la tierra. Mi esposa y yo tenemos 6 hijos en 17 años de matrimonio. Imagina que podría ser hecho en novecientos años.

Es más, Moisés intentaría revelarnos que estos hombres vivieron muchos años después de la caída. Seguramente la promesa de un reino milenial 52en que el hombre viviría muchos años (Isaías 65:20) es reforzado por este capítulo. Longitud de vida no será nada nuevo, sino solamente re- conquistado.

El principal contraste entre los linajes de Caín y Set es acerca del énfasis de cada uno de los personajes. La línea de Caín está acreditada con lo que podríamos llamar “el progreso del mundo” y sus logros. Caín construyó la primera ciudad (4:17). De sus descendientes vino el logro tecnológico y las contribuciones culturales: trabajadores del metal, rancheros y músicos salieron de este linaje.

Ahora, ¿qué es lo que se enfatiza de la línea de Set? No hay mención de grandes contribuciones o logros. Dos cosas marcaron a los hombres del capítulo 5 – ellos fueron hombres de fe (ej. Enoc 5:18, 21–24; Lamec 5:28–31). Estos hombres miraron atrás y entendieron el hecho que el pecado era la raíz de todos los problemas y sufrimientos. Ellos miraron adelante hacia una redención que Dios iba a proveer a través de su descendencia.

Eso trae a nosotros una segunda contribución de los hombres del capítulo 5, mientras no está mencionado en el capítulo 4, ellos produjeron una piadosa descendencia a través de quienes el programa y los propósitos de Dios continuarían. No se nos dice que todos los hijos de estos hombres eran piadosos. Pero si sabemos que a través de esta descendencia la piedad continuó hasta Noé. Mientras que el resto de la humanidad sería destruida en el diluvio, a través de Noé, la raza humana (y más que esto, la descendencia de Eva) sería preservada. La esperanza del hombre descansaba en la preservación de una buena semilla.

¡Qué lecciones serían éstas a los israelitas! Cuando llegaron a la tierra de Canaán, ellos encontrarían un pueblo bastante diferente de los egipcios. Mientras los egipcios despreciaban a los israelitas y no considerarían matrimonios mixtos; los cananeos si los invitarían a esto. (Génesis 46:34; Deuteronomio 7:1 ss.; Números 25:1 ss.) Casarse con cananeos sería dar las espaldas al Dios de Israel. Mezclarse con los cananeos sería contaminar la descendencia santa a través de la cual el Mesías habría de venir.

Dios había prometido bendecir la fe y la obediencia de los israelitas, El les daría lluvias, cosechas y ganado (Deuteronomio 28). Podría ser que la nación de Israel pondría su confianza no en el Dios vivo, sino en la tecnología de los cananeos. Caballos y carros podrían haber sido los últimos logros en la tecnología de guerra, pero Dios había prohibido a Israel acumular tales armas. Ellos debían confiar en El (ej. Exodo: 15:4; Deuteronomio 17:14 ss.; Josué 11:6), alianzas con los paganos podrán haber sido la manera del mundo, pero no la de Dios. (II Reyes 18, 19).

Nosotros podemos estar sorprendidos sobre el énfasis sobre la muerte como ocurre en el capítulo 5, mientras que no es mencionado en el capítulo 4. ¿No hubiera sido más preciso en enfatizar la muerte en conjunción con la impía descendencia de Caín?

Lo primero que debemos reconocer es la significancia de la muerte en el contexto del libro de Génesis. Dios había dicho a Adán que ellos seguramente morirían el día que comieran del fruto prohibido (2:17). Satán firmemente negó esto y aseguró a Eva que esto no era así. (3:4). El capítulo 5 es un triste recordatorio que la paga del pecado es la muerte y que Dios mantiene su palabra, en juicio y en salvación.

¿Por qué no enfatizar la relación entre pecado y muerte? ¿Por qué no enfatizar acerca de la muerte en el capítulo 4? Permíteme sugerir una explicación. En el capítulo 4 parece ser que la muerte no era un tema popular, yo creo que Caín encontró consuelo en el hecho que él había traído un hijo en cuyo nombre el también fundó una ciudad. En adición, su descendencia fue responsable para grandes contribuciones culturales y técnicas53. Estas “edificaciones” debieron dar cierto tipo de consuelo a Caín.

La triste realidad es, sin embargo, muy diferente, como el escritor en Proverbios ha dicho: “La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá” (Proverbios 10:7)

La más grande tragedia no fue que los grandes hombres del capítulo 4 murieron, porque también así lo hicieron aquellos del capítulo 5. La tragedia es que la descendencia de Caín no sobrevivió el juicio de Dios; pero la simiente de Set sí. Todos los hombres mueren, pero unos serán llevados al tormento eterno, mientras que el pueblo de Dios disfrutará toda la eternidad ante la presencia de Dios, en cuya compañía ellos morarán por siempre. (Juan 5:28 -29; Apocalipsis 20). Las externas apariencias indicarían que los hijos de este mundo “lo tienen todo logrado”, pero la última realidad es completamente diferente.

La muerte vino a la piadosa descendencia de Set. Esto es repetido 8 veces en el capítulo cinco. Pero Enoc es un tipo de todos aquellos que verdaderamente caminarán con Dios, la muerte no los devorará a ellos, serán conducidos a la eterna presencia de Dios en cuya compañía ellos morarán por siempre. La muerte puede ser presentada directamente a la cara del verdadero creyente, pero su aguijón ha sido retirado por la obra de Dios en la muerte de Cristo, la “simiente de la mujer” (Génesis 3:15)

Aplicación

No puedo dejar estos versos sin destacar su relevancia a los hombres de hoy día. El más importante factor en todo el mundo según Moisés, que determina el destino del hombre, no son las contribuciones que él hace a la cultura o civilización (aunque importantes como ellas puedan ser). Si ha logrado o no, una reputación es de poca importancia para la eternidad. El principal asunto para los hombres de este capítulo fue éste: ¿Estaban sus nombres escritos en el Libro de Dios?

Moisés comenzó el libro con estas palabras. “Este es el libro de las generaciones de Adán…” (Génesis 5:1)

Yo recuerdo estas palabras en el último libro de la Biblia:

“Y yo vi a los muertos grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros según sus obras. Y el mar entregó los muertos que habían en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que habían en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.” Apocalipsis 20:12–15

Qué determinó el destino de los hombres antiguos que sus nombres estuvieran o no en el libro de las generaciones de Caín o Set. Y lo que finalmente determinó que los nombres de aquellos estuvieran en el capítulo 5, fue el reconocimiento de sus pecados personales y su fe en Dios en proveer la salvación en El prometida.

Y así es ahora, mi amigo, la última pregunta es: en cuál lista piensas que estás ubicado. Estás todavía en la de Adán o la de Cristo (Romanos 5) Si tú reconoces que eres un pecador, que mereces del castigo eterno de Dios y estás confiando en la justicia de Cristo y su muerte por tu causa, tú estás en Cristo. Tú nombre está escrito en el libro de la vida. Pero si tú no has hecho esto tú estás en la lista de Adán. Si, tus obras pueden impresionar a los hombres, tu riqueza y tus logros, pero todo ello no alcanzará el Standard exigido por Dios para poseer la vida eterna. ¿En qué libro está escrito tu nombre?

Segundo, yo extraigo de este capítulo de Génesis, que la medida de un hombre ante los ojos de Dios, está evidenciado en sus hijos. Caín sacrificó a sus hijos al éxito. Set encontró el éxito en sus hijos. Cuántas veces necesitamos recordar las palabras del salmista:

Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican. Si Jehová no guardare la ciudad en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada y vayáis tarde a reposar. Y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño. He aquí herencia de Jehová son los hijos. Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en manos del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta. (Salmo 127)

El salmista les recuerda a los adictos al trabajo excesivo, que por la búsqueda del éxito sacrifican eso que es de más alto valor, los hijos. Y nos dice que los hijos son un gran regalo de Dios, que no nos son dados para preocuparnos excesivamente, como si fuesen una carga, sino para disfrutar del sueño, no para levantarnos de madrugada y acostarnos muy tarde; sino para descansar en la fidelidad de Dios.

Génesis 5 tiene un comentario en las palabras difíciles de Pablo en el libro de I de Timoteo:

“La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero ella será salva engendrando hijos si ella continúa en la fe y amor y santificación con modestia (I Timoteo 2:11–15).

La mujer que obedece a esta enseñanza de Pablo puede protestar: “¿Pero cómo puedo yo encontrar el cumplimiento bajo estas prohibiciones, y cómo puedo yo hacer alguna importante contribución a la iglesia?” Pablo dice en efecto: “el más importante trabajo de todos para una mujer piadosa es criar hijos piadosos”.

Y no significa que nosotros apliquemos esto solamente a las mujeres, a los varones también, aún si ésta no es la primera intención de Pablo aquí. Padres: ¿están sacrificando sus hijos por el éxito en el mundo de los negocios, o por el éxito en el ministerio cristiano? No hay llamado más importante que el de criar hijos piadosos. Si fallamos aquí, hemos fallado en nuestro más alto llamamiento.

Hay aquellos, yo sé, que no tienen, que no pueden tener hijos, déjame decirte esto, que no estamos en los mismos zapatos de los antiguos israelitas. El linaje santo fue preservado y el Mesías ha venido a través de la simiente de la mujer. Pero es vital a los propósitos de Dios que el remanente justo continúe a través de los años a continuar el trabajo de Dios para el hombre y a través del hombre. Debemos por lo tanto, engendrar hijos espirituales y alimentarlos en la verdad de la Palabra de Dios. Tomemos esta tarea muy seriamente.


38 Ray Stedman: The Beginnings (Waco: Word Books, 1978). P. 47

39 H C Leupold, Exposition of Genesis, (Grand Rapids, Baker Book House, 1942) I, p. 248.

40 K A Kitchen: Ancient Orient and Old Testament (Chicago, Intervarsity Pres, 1966) pp. 35 – 36.

41 “un más cuidadoso escrutinio de la información, sobre los que estos cálculos descansan, sin embargo, no dan pruebas o proveen una base satisfactoria para la constitución de un definido esquema cronológico. Esta información consiste ampliamente, y solamente en los puntos cruciales, de tablas geneaológicas”. “La antigüedad y Unidad de la raza humana,” B B Warfield, Biblical and Teological Studies (Philadelphia: The Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1968, pág. 240.

42 James Ussher fue un obispo anglicano en Irlanda en el siglo XVII d. C. publicó sus trabajos dando a conocer que la fecha de la Creación fue un 23 de Octubre del año 4004 a. C. (nota del traductor)

43 “Una mezcla de continua y selectiva genealogía no es en ninguna manera anormal. Además el obvio ejemplo de Mateo 1:1 – 17; la lista del rey Abydos en Egipto, silenciosamente omite tres grupos enteros de reyes (del Noveno al Temprano Décimo-primero,del Décimo-tercero al Décimo-sèptimo, y los faraones del Amarna) a los tres separados puntos en lo de alguna manera continua serie; otras fuentes nos capacitan a nosotros saber esto. Kitchen p. 38

44 Ibid.

45 Ibid pag. 38 – 39.

46 Ibid pag. 39

47 Cf. J. N. Oswalt: Chronology of the Old Testament; The Standard Bible Enciclopedia, revised edition (Grand Rapids: Willian Eerdmans, 1979) I, p. 674.

48 En Génesis 5 hay considerables variaciones entre el Texto Masorético (el texto hebreo del Antiguo Testamento), la Septuaginta (La traducción griega del Antiguo Testamento) y el Pentateuco Samaritano. Al comparar estos cálculos uno debiera consultar la Tabla en ISBE, I, p 676, contenido en el artículo sobre la cronología del Antiguo Testamento.

49 La misma observación se aplica a una segunda clase de información: declaraciones cronológicas al azar, ej. La declaración en Génesis 15:3 concerniente a la duración de la estadía en Egipto, o la de 1 Reyes 6:1 cubriendo el tiempo transcurrido entre el Exodo y la construcción del templo de Salomón. Mientras no hay garantías para desconsiderar tales declaraciones, ni es necesario tampoco asumir que son computaciones cronológicas precisas. En la sociedad pre-monárquica especialmente, registros de largos períodos cronológicos son altamente inexactos debido a la falta de importancia. Es más, se pueden esperar aproximaciones de diferentes maneras y el uso de números redondos, particularmente sugerirían algún grado de aproximación. Esta es la manera que estos números significaban para los escritores bíblicos que el intérprete debe entender antes de intentar construir una cronología absoluta sobre ellos. ISBE, I, p. 674

50 Warfield pp. 240 – 241.

51 Esto no quiere decir que otros hijos e hijas no fueron nacidos a los hombres del capítulo 5. Ellos pueden haber tenido o no fe en Dios, y ellos pueden haber nacido antes o después del nacimiento del hijo nombrado.

52 Posición doctrinal sobre los tiempos del fin, que considera que cuando venga el Señor Jesucristo, instaurará un reino terrenal paz por mil años.

53 No deseo que me entiendan, como algunos parecen entenderlo así, que los piadosos debieran abandonar todos los esfuerzos para mejorar la calidad de vida enriqueciendo ésta con moral, social, cultural y técnológicas contribuciones. Estas contribuciones yo las entiendo como el mandato al hombre de someter la tierra (Génesis 1:28). El punto aquí es que el consuelo del hombre antiguo no debía reposar en tales logros, sino en la promesa de la salvación de Dios, y la fidelidad de Dios para lograr esto. *Cf. W Griffith Thomas, Genesis, A devotional commentary (Grand Rapids: William Eerdmans, 1946), p 63.