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La escencial cosmovision cristiana ¿Qué es la Verdad?, ¿Porque estamos Vivos?

Comentarios Introductorios

Usted tiene una manera de ver o interpretar el mundo (cosmovisión). Mucha gente quizás niegue tenerla, pero el hecho es que usted tiene una. Si dice, “Oye, todo lo que quiero es divertirme, no necesito una manera de interpretar o ver el mundo,” entonces esa es su manera de interpretarlo-- la Biblia describe esta forma de pensar como: “come, bebe, y se feliz, para mañana podrías estar muerto.” Quizás llamarían tal visión de la vida “el nihilismo hedonístico,” que significa “diviértete y no te preocupes por nada.” Su visión del mundo quizás fue formada por creencias y tradiciones religiosas, por ocultismo y superstición, por el humanismo y el racionalismo, por lo que usted aprendió cuando niño en “Plaza Sésamo” y “Señor Rogers,” o por lo que oye y ve ahora en “Phil” y “Oprah,” (Cristina). Usted tiene una cosmovisión. Su manera de interpretar o ver el mundo pudo haber sido claramente conciente o casi totalmente subconsciente, puede que sea despreciable o noble, puede ser sensata o alocada -- usted tiene una cosmovisión. Y esta es de suma importancia para usted pues gobierna su forma de pensar y vivir, e influye en todas sus decisiones y actividades.

Si usted profesa el Cristianismo, tiene la obligación de elaborar su “cosmovisión”. Usted tiene una promesa por medio del convenio del Dios de la Biblia para aprender sus Caminos y seguirlo (Juan 10:27). Si usted ha decidido seguir a Cristo, entonces usted necesita saber como Dios quiere que usted vea al mundo, y necesita aprender a vivir por medio de la cosmovisión de Dios.

Históricamente, la cosmovisión Cristiana ha sido determinada por la respuesta a dos preguntas: ¿Qué es la Verdad?, ¿Por qué estamos vivos? Estas son las dos preguntas más básicas que se pueden hacer acerca de la existencia humana. Por supuesto, que el hecho de que hagamos estas preguntas va en contra de la cosmovisión del mundo moderno, que niega la existencia de Verdad, Propósito, y Dirección en el universo. Al nosotros decir, “Estas preguntas tienen sentido,” entonces presuponemos la cosmovisión Cristiana.

¿Que es la Verdad?

El acusado estaba de pie frente al gobernador Romano, quien tenia el poder de juzgar, de jurado y de verdugo. Este poderoso gobernante no era subordinado de nadie en el mundo, mas que del mismo Cesar, y su única intensión era manejar esta delicada situación de manera que Cesar fuera complacido y que a la vez, el pudiera beneficiar su propia causa. Poncio Pilatos era el típico político Romano – era hábil, sinuoso, educado, y completamente cínico en su enfoque a la vida – si viviera hoy, sería un excelente hombre corporativo Americano. Sin duda Pilatos no estaba de humor. Para Pilatos, al igual que todos los gobernantes Romanos de Judea antes y después de él, esta época del año siempre era tensa. Por esta razón el había dejado su residencia normal, en la confortable Cesárea, al lado del mar Mediterráneo, para venir a esta miserable y sucia ciudad en Jerusalén – un lugar lleno de problemas y de gente problemática. Los Judíos se reunían para uno de sus festivales religiosas interminables donde alababan a su extraño Dios oriental, su Dios solitario quien era tan celoso que no les permitía hacer imágenes de Él. Era la Pascua, la más grande de sus fiestas, así que Pilatos estaba en Jerusalén donde no quería estar, y fue despertado muy temprano en la mañana por los líderes religiosos Judíos, para que se encargara de este prisionero, llamado Jesús. Pilatos ya lo había enviado a Herodes, tratando de evitar tomar una dedición, pero el viejo astuto había ignorado hábilmente el asunto enviándolo de regreso a Pilatos. Y ahí estaban, un profeta Judío inescrutable, y el gobernador Romano.

Juan 18:33-37 Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: “¿Eres tú el Rey de los judíos?” Jesús le respondió: “¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?” Pilato le respondió: “¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?” Respondió Jesús: “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.” Le dijo entonces Pilato: “¿Luego, eres tú rey?” Respondió Jesús: “Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.” “¿Que es la Verdad?” preguntó Pilatos.

Ya conocemos el resto de la historia. Pilatos, quien realmente no tenia nada en contra de este solitario profeta, hizo lo que pudo para salirse de la situación, pero cuando se encontró con amenazas políticas, “…Si dejas ir a este hombre, no eres amigo de Cesar.” (Juan 19:12), lo entregó a los verdugos. Las palabras de Pilatos a Jesús zumban en nuestros oídos, suenan tan recientes, como si fueran dichas “aquí y ahora.” “¿Que es la Verdad?” Pilatos, el cínico, probablemente no tenía ni la menor idea de cual era la respuesta a su propia pregunta – seguramente no sabia que existía tal cosa como la verdad, y así es con muchos, quizás con la mayoría de la gente el día de hoy. Vivimos en una civilización que admite la existencia de “pequeñas verdades,” y hechos tecnológicos. Por ejemplo, sabemos que 2+2=4, que los elementos contienen ciertas propiedades químicas y físicas, y que los cuerpos en movimiento se comportan de manera predecible. Sin embargo, nuestra civilización niega oficialmente que exista una verdad absoluta – el concepto de Francis Schaeffer llamado “verdad verdadera.” Pero para los Cristianos, la Verdad existe, y es absoluta, racional, y real.

Tu primer paso al elaborar una visión Cristiana del mundo es darte cuenta de que “Tu Palabra es Verdad.” (Juan 17:17). ¡Cuan grande regalo tienes al ser creyente! El resto de la humanidad camina a tientas en la oscuridad buscando respuestas a las más básicas preguntas de la vida, y tu las tienes todas, acomodadas en un libro – La Biblia. Tú puedes conocer el origen de la humanidad, como llegamos a este lugar donde estamos el día de hoy, y lo que el futuro nos depara. Puedes descubrir principios y leyes que te enseñarán lo que esta bien y lo que esta mal. Si quieres saber Quien es Dios, como es, y que quiere de ti, puedes encontrarlo en la Biblia – La Biblia puede guiar tus pasos para que le conozcas personalmente. La historia de Dios tratando con la humanidad es fundada en eventos históricos y literales – que verdaderamente sucedieron, y han sido grabados en La Biblia para nosotros.

El primer principio es: La Verdad si existe, es propositiva, esta documentada en la Palabra de Dios, debe ser enfoque central de nuestras vidas, y es personificada en Cristo Jesús. Contrario a las enseñanzas y creencias de filósofos humanos y ocultistas religiosos, La Verdad existe. La Verdad es propositiva, eso significa que es algo que podemos poner en palabras, frases, y oraciones que tienen sentido. La verdad es documentada en la Palabra de Dios (Juan 17:17). Podemos encontrar la respuesta a las preguntas de la vida en el Libro de Libros. El propósito de la Verdad es ser el enfoque central de nuestra vida, debemos conocer la Verdad y vivirla.

Deuteronomio 6:4-9 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

La Verdad es personificada en Cristo Jesús (Juan 14:6) Solo algunas horas antes de Su encuentro con Pilatos, Jesús dijo, “Yo soy la Verdad.” En el, vemos la Verdad de Dios caminando en cuerpo (Juan 1:14,18). Si quieres conocer la Verdad cara a cara, conoce a Cristo.

El segundo principio de “Tu Palabra es Verdad” es que la Verdad Bíblica es Verdad “VERDADERA objetiva.” Contrario a las formas liberales y existenciales de la fe Cristiana, la fe Bíblica enseña que los eventos documentados en la Biblia son hechos históricos confiables.

Si vemos el sermón apostólico, Hechos 7:1ff, Hechos 13:16ff, Hechos 10:34ff, nos damos cuenta que las predicaciones de los apóstoles eran basadas en las verdades históricas de la Biblia. Esto es consistente con las predicaciones de Moisés y de los profetas del Antiguo Testamento – Ellos no eran místicos ni filósofos, Ellos predicaron y enseñaron acerca del Dios que ES, que ACTÚA, y el que se comunica por medio de la intervención personal en la guía providencial de la historia de acontecimientos humanos. Los apóstoles al documentar los evangelios, fueron cuidadosos en enfatizar la realidad de lo que estaban escribiendo, de la Vida y Trabajo de Jesús.

Lucas 1:1-4 Puesto que muchos han tratado de poner en orden un relato acerca de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos las transmitieron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas en orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.

Juan 20:30-31 Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Juan 21:24-25 Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero. Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.

Pablo al enseñar sobre la resurrección en particular, enfatizo lo dicho por testigos visuales, y la importancia de los hechos en la fe Cristiana.

1 Corintios 15:1-14 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído. Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

¿Porqué Estamos Vivos?

Esta es otra pregunta básica sobre el universo. ¿Porqué estamos aquí?, ¿Qué es lo que varias de las filosofías no Cristianas dicen acerca del propósito de la vida humana? Para empezar, la mayoría niegan que exista tal cosa como propósito. El propósito implica a un Creador, consciente, personal, activo e involucrado, el Existencialismo, el Nihilismo y el Humanismo niegan esa suposición básica. Una filosofía aún más peligrosa que se ha hecho muy popular es el Movimiento de la Nueva Era, el cual dice, entre otras cosas, que el propósito es “hacerse uno con el universo.”

Otro sistema de creencias común, el movimiento de Autoestima, quiere que nos sintamos bien con nosotros mismos. Este movimiento es representado por la psicología y la psiquiatría (incluyendo, desafortunadamente, a muchos terapeutas cristianos). El Autoestima también es fundamental en varios grupos de rehabilitación de 12-pasos, quienes tienen tendencias religiosas y usan conceptos como “un poder sobrenatural.” Como con cualquier error, hay un grano de verdad aquí – como creaciones de un Santo Dios, nos merecemos algo de dignidad. Pero hemos caído, somos rebeldes. Sin la salvación por medio de la sangre de Cristo Jesús, ¡no estamos bien! Si de alguna forma te ayudó a sentirte mejor emocional y mentalmente, y acaban tus angustias acerca de la vida, etc. y no hago nada para traerte la Cruz para el perdón, ¡no he hecho nada por ti que pueda ser duradero!

¿Qué es lo que enseña la Biblia acerca del propósito de la vida humana? Nos enseña que la raza humana es una creación especial de un Dios personal y amoroso. Y nuestro propósito, como raza y como individuos, es glorificarlo, para ser conformados a la imagen de Cristo Jesús, su Hijo, y vivir con el por siempre.

La raza humana es una creación especial, de un Dios personal y amoroso. La “ciencia” evolucionaría, usando evidencia muy fragmentada, ha concluido que nuestra raza resulto de una “sopa primordial,” que se arrastro hacia la playa y después se convirtió en monos, luego progresó a nuestra forma actual. Esto es contrario a lo que enseñan las Escrituras (y no concuerda con hechos científicos – ver lista de lectura al final de este capitulo). El primer capitulo de Génesis claramente enseña que Dios creo todo ex nihilo (de la nada), que simplemente hablo en existencia (Dios dijo, “hágase…. y se hizo…”). En Génesis 1:26-28 Moisés resume la creación de la raza humana por Dios, luego en Genesis2:7-25, nos dá detalles de ello. La raza humana fue personalmente creada por un Dios personal – con un propósito y por una razón. La razón es dada en una de las declaraciones más bellas y profundas en la Biblia:

Apocalipsis 4:11 “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”

Fuimos creados para su placer – simplemente por que el lo quiso así. Y si esa es la razón para la cual nos creo, ¿cual es nuestro propósito?

El verso anterior nos dice que Dios es digno de Gloria, y como sus criaturas debemos glorificarlo. La vedad es que toda la raza humana traerá gloria a Dios, pero no todos lo harán de la misma forma. Filipenses 2 nos dice (hablando de Cristo),

Filipenses 2:9-11 “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

Dios ha decretado que toda rodilla se doblara ante Su Hijo, incluyendo aquellos debajo de la tierra, donde la Biblia se refiere al infierno. Fuimos creados para glorificarlo, y todo ser humano lo hará. Algunos lo harán mientras se regocijan en el cielo por la Salvación de Cristo, y algunos lo harán mientras sufren el castigo eterno por sus pecados.

Como creyentes, tenemos un lugar especial al traer Gloria a Dios. Debemos glorificarlo por medio de las vidas que vivimos el día de hoy.

1 Corintios 6:19-20; 10:31 “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.”

La Biblia tiene instrucciones específicas en muchos lugares sobre como vivir nuestras vidas. Nos dice como llevar nuestro matrimonio, nuestros asuntos de negocios, nuestros trabajos, y como comportarnos en la sociedad y en la iglesia. Nuestro propósito en la vida como creyentes es aprender a seguir a Cristo de una manera que glorifique a Dios. Un paso arriba de este concepto, se encuentras la maravillosa verdad del objetivo final de Dios al trabajar en nuestras vidas. Fuimos hechos por Él para ser modelados en la imagen de Cristo.

Romanos 8:28-29 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

1 Juan 3:1-2 “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Es nuestro destino y recompensa como creyentes ser conformados a la semejanza y la imagen de Cristo. No seremos Él, como un panteísta de la nueva era diría; nunca tendremos sus atributos de Omnipotencia, Omnisiencia, Omnipresencia, e Inmutabilidad – pero nuestras acciones y nuestra postura serán como las de Él.

La última parte del propósito de nuestra existencia es Vivir con Dios por siempre. ¡Oh, que alegría, vivir en la presencia de Dios eternamente, sin pecado o problemas humanos que nos preocupen, y disfrutar de su dulce compañía!

Ahora que hemos dicho todo esto sobre el propósito de nuestras vidas, ¿cuales son las implicaciones prácticas de ese propósito?, ¿Cómo tomamos esta doctrina y la aplicamos a nuestras vidas? Esta maravillosa Verdad tiene implicaciones importantes para todas las desiciones de la vida. No podemos vivir como si fuéramos independientes o libres de hacer cualquier cosa que queramos. Si somos Cristianos, no somos dueños de nosotros mismos.

Un pasaje mostrado anteriormente (1 Corintios 6:19-20), dice que “…no sois vuestros; Porque habéis sido comprados por precio.” No estamos, como dice el dicho, solo “paseando por el camino solos.” Pablo reitera este principio en 1 Corintios 7:23, “Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.” Todos los creyentes son sacerdotes (1 Pedro 2:5,9), y somos llamados a servir a Dios en cada área de nuestras vidas. En nuestra familia, Dios manda (Efectos 5:33-6:4); nuestros hábitos de trabajo deben ser aquellos que Él quiere que tengamos (Efesios 6:5-9). En nuestras actividades cívicas, debemos exhibir Su regla en nuestra conducta (1 Pedro 2:13-18, Romanos 13:1-8). Como Pablo les dice a los Colosenses, “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.” (Colosenses 3:23)

Cuando todo esto es combinado, emergerá una vida Cristiana balanceada. No seremos ni perezosos ni adictos al trabajo; tendremos una familia en orden, en una atmósfera amorosa; serviremos a Dios en cada manera. Así es como la vida se debe vivir – nuestra vida no puede ser dividida en nuestra “vida privada religiosa” y nuestra “vida secular”. La vida de un Cristiano debe ser integra, con todas sus partes trabajando juntas bajo la dirección del Espíritu Santo y la Regla de la palabra de Dios, siguiendo al Hijo de Dios para la gloria del Dios Trino.

¿Y que tal si las cosas se ponen difíciles – cuales son las implicaciones de esta enseñanza en tiempos de dificultad? ¿Como puede Dios “recibir la gloria” cuando Sus hijos pasan por dificultades y tribulaciones? Hay por ahí un movimiento que se dice ser Cristiano, el cual enseña que Dios quiere que siempre seamos felices, prósperos, y sanos en este mundo. Este movimiento, llamado El movimiento de La Palabra de Fe, o simplemente Enseñanza de Fe, de una forma irreal y cruel hace que todos nuestros problemas sean resultado de nuestra falta de fe. Asume que Dios no puede hacer nada sin nuestra diminuta fe personal. Como aprenderemos en el capitulo 3, Dios es soberano, eso quiere decir, que Él reina en el universo, incluyendo las circunstancias determinantes de nuestras vidas – (Daniel 4:34-35; Job 42:1-6). Entonces, si nos encontramos en alguna dificultad, Dios la ha causado, o ha permitido que suceda. Las pruebas, por lo tanto, son parte de su propósito para nuestras vidas, y debemos glorificarle aún en tiempos difíciles.

Hay muchos elementos en este concepto que van más aya del propósito de este libro, pero algunas cosas que puede ver para comenzar a entender este principio son: (a) Este mundo no es nuestro hogar natural – somos extraños y peregrinos aquí (Filipenses 3:20, Hebreos 11:13-16). (b) La disciplina de Dios nos dá la seguridad de que somos sus hijos. (Hebreos 12:5-13). (c) Es normal que el sistema del mundo odie a los creyentes; cuando somos atacados y agredidos por el mundo, estamos siguiendo los pasos de Cristo (1 Pedro 2:19-24; Juan 15:18-6:4). (d) Dios tiene el poder de sacar a Su gente de dificultades, pero no siempre lo hace. (Hebreos 11:32-39). Por lo tanto, nuestra actitud en tiempos difíciles debería ser como la de los “tres niños Hebreos.” A estos jóvenes, capturados por un cruel conquistador y forzados al servicio del rey enemigo, les fueron dadas dos opciones: adorar a los ídolos paganos o ser quemados. Su respuesta es una obra maestra de la teología y la fe práctica.

Daniel 3:16-18 “Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

Dios puede sacarnos, y si es de su agrado no sacarnos – aún le servimos, cualquiera que sea el caso. Cristiano, tu vida tiene un significado y un propósito – existes para glorificar a Dios en todas las cosas.

Ver Apendice 3 para estudiar las preguntas y proyectos del Capitulo 1

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