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Excursus 1: Sirviendo a Jesús al Servirnos Unos a Otros

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Traducido al español por: Kerry-Ann Chambers

En Filipenses 2:5-11 se encuentran algunas de las palabras que se hayan una vez escrito. Son tan hermosas, que ellas no se encuentran allí sin relación al resto de la epístola. Ellas cuadran en el contexto comenzando en 1:27, siguiendo a través de los capítulos 2-3 hasta to 4:3. Pablo toma la mayoría de su tiempo en el resto de esta carta exponiendo lo que él quiere decir en 1:27: “que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo y estad firmes.” ¿Cómo? En un espíritu, en un mismo sentir, unidos, sirviendo unos a otros. Jesús es presentado como el ejemplo perfecto de un siervo. El ejemplo de Jesús debería motivarnos a tener corazones de siervos. No sólo servir unos a otros, pero la atención debe ser puesta en servir a Jesús a través del servicio de los unos a los otros. Esto es mencionado claramente en 2 Corintios 4:5. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. Eso sería un servicio gozoso. Esto naturalmente lleva a tres preguntas: 1) ¿Quién es Jesús, y por qué él es digno de ser servido? 2) ¿Cómo Jesús es el ejemplo perfecto de un siervo? y 3) ¿Qué significa servir a Jesús a través del servicio de los unos a los otros?

¿Quién es Jesús y por qué él es digno de ser servido?

TrinityEsta, por supuesto, es una pregunta muy importante. Una respuesta apropiada es esencial pata su fe y la mía. En nuestro pasaje de hoy, alguien llamado Jesús recibe la adoración que sólo pertenece a Dios. Una de las objeciones hechas en contra del cristianismo a través de los siglos es que nosotros adorados a 3 Dioses: el Padre, Jesús y el Espíritu Santo. ¿Creen los cristianos en más de un Dios? No. Enfáticamente, la Biblia enseña que hay un solo Dios. (Véase el diagrama a la derecha)

  • Creemos en un solo Dios que es Tri-Personal – en tres personas.
  • Todos tres son un Dios; uno no es el otro. Es así como Dios se ha revelado a Sí mismo en las Escrituras.

Jesucristo es Dios en su naturaleza divina eternal. Nuestro pasaje de hoy iguala a Jesús con Dios. Jesucristo es verdaderamente y totalmente humano, pero sin pecado. La segunda persona de nuestro Dios triuno tomó la naturaleza y cuerpo humano cuando fue concebido por el Espíritu Santo en el vientre de María. Así que, ¿qué creen los cristianos sobre Jesucristo? (Véase diagrama a la derecha).

  • ChristasGod_ManCreemos que Jesucristo es Una Persona, quien posee dos naturalezas: divina y humana. Él es 100% Dios y 100% humano.

En los primeros 200 años después de la muerte de Cristo, varias herejías surgieron que disminuían la deida de Jesús o su humanidad. No es tan diferente como lo que sucede en nuestros días. La iglesia primitiva llegó a un acuerdo sobre este punto en el año 325 en el Concilio de Nicea, un pueblo de la Turquía moderna. Por ello, este acuerdo es llamado el Credo de Nicea (vea al final de este ensayo). Desde entonces, se ha mantenido como una representación certera de la enseñanza bíblica. En otro concilio, 125 años después, la humanidad y divinidad de Jesús fueron establecidas por completo. Desde entonces, cristianos de todas las denominaciones – protestantes y católica – coinciden en estos dos puntos. Dios es uno en esencia, tres en persona; Jesucristo es completamente Dios y completamente humano.

¿Quién es Jesús y por qué es digno de servicio? Él es Dios. Esto nos lleva a nuestra próxima pregunta.

¿Cómo es Jesús el Ejemplo Perfecto de un Siervo?

Él es nuestro ejemplo perfecto, porque Él ilustra en sí mismo las cuatro características de un siervo verdadero.

1. Jesús pensó en otros antes de pensar en sí mismo.

A pesar de ser Dios, Él no se estimó esta posición como algo que Él no podía dejar. Así, Él se hizo nada. Él se derramó a sí mismo y se dio a sí mismo. Lo opuesto a usar sus atributos divinos para su propia ventaja. ¿Cesó Él de ser Dios? No. como Dios, Él no podía y no abandonó sus atributos o naturaleza. Pero, Él dejó a un lado Su Gloria y el uso independiente de Sus propios atributos como Dios. Él eligió aceptar las limitaciones humanas – tanto en cuerpo como en la naturaleza del hombre – y vivir en esta tierra dependiente de la voluntad de Dios el Padre. Él necesitaba hacer esto por nosotros, para llenar nuestra necesidad. Esto es lo que las escrituras dicen en Hebreos 2: 14, 17 -  Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también, participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía al imperio de la muerte, esto es, al diablo…Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.

2. Jesús sirvió – Él usó su cuerpo físico para ser un siervo.

Filipenses 2:7 describe a Jesús como un siervo, o de forma más específica, un esclavo—alguien en servicio o esclavitud a alguien. Puede ser voluntario o involuntario. Jesús no pretendía ser un siervo. Él no estaba actuando un rol. A través de los evangelios, o vemos sirviendo a otros voluntariamente. A mujeres como nosotras, cuando aún estaba en la tierra, Jesús demostró que las amaba al servirles.

  • Él les habló públicamente cuando un rabino no hablaría a una mujer en público, aunque fuese su esposa.
  • Les permitió ayudarle con sus dineros.
  • Él permitió a que mujeres viajaran con Él durante Su ministerio público. Esto no era permitido para los rabinos.
  • Él permitió que las mujeres fuesen las primeras en ser testigos de Su resurrección.
  • Era sensible a las mujeres, haciendo Milagros por compasión a ellas.
  • Él nunca habló de forma condescendiente a las mujeres, nunca hizo chistes peyorativos, nunca humilló o explotó a las mujeres.

¡Y mujeres que le conocieron lo amaban! ¿cierto? ¡Y querían servirle! Las mujeres de los días de Jesús respondieron a Su ejemplo y amor al hacer lo mismo. ¿Sabía usted que un gran número de mujeres que viajaron con Jesús, ayudaban a apoyarlo y a sus doce discípulos hambrientos con sus propios recursos? Leemos en Lucas 8: 2 y 3. Ayudaban con lavar y también con la cocina en el camino. Ella lo amaban.

Jesús es nuestro siervo aún – Él es nuestro sumo sacerdote, intercediendo por nosotras en oración. Lo vimos en los versículos de Hebreos. Un comentador dijo que esto no significa que debíamos demandar de Él diciendo: “arregla esto y aquello.”

3. Jesús sacrificó – Él llevó ese cuerpo a la cruz y murió voluntariamente.

Su naturaleza humana murió; su naturaleza divina no lo hizo. Él hizo esto por nosotras, con el gozo de nuestra redención en mente.

4. Jesús glorificó a Dios – Él se humilló a sí mismo, pero Dios lo levantó de los muertos y lo exaltó nuevamente en el cielo.

Hebreos 12:2 nos dice que, con el gozo de nuestra redención y Su glorificación delante de Él, Jesús soportó la cruz. Y, Él llevó al cielo Su cuerpo humano glorificado. ¿Sabías eso? Cuando veamos a Jesús, ¡Él será como uno de nosotras! Jesús fue el ejemplo perfecto para nosotras de un siervo verddero y gozoso. Ahora, la tercera pregunta.

¿Qué significa servir a Jesús al servirnos los unos a los otros?

Pablo dice en Filipenses 2:5 que nuestro pensar, debe ser el mismo que el de Jesús. Debemos servirnos los unos a los otros, como Él lo hizo por Su Cuerpo, la Iglesia. La iglesia universal como el Cuerpo de Cristo no es una organización, pero es algo vivo. Trasciende todas las culturas, lenguajes, y límites geográficos y políticos. El saber que formamos parte de esta iglesia, nos da razones radicalmente diferentes para comportarnos bien – razones como el preservar y motivar esa unión entre los creyentes producto de la presencia del Espíritu Santo en cada una de nosotras. Lo que hacemos cada una de nosotras afecta positiva o negativamente a otros miembros de este organismo, el Cuerpo universal de Cristo representado en nuestra iglesia local.

Es muy fácil el pensar en la iglesia de la misma forma que lo hacemos con otra organización o un negocio – como un consumidor. Buscamos la mejor iglesia con la expectativa de que cuidarán de nuestros hijos, que nos divertiremos, algunas veces dejar un poquito de dinero, y luego salir de allí para nuestras actividades comunes. La iglesia es un organismo viviente, no un negocio. Dios diseñó a a Iglesia para depender de miembros individuales sirviendo los unos a los otros.

¿Cómo servimos a Jesús al servirnos los unos a los otros? ¿Qué significa ser siervos gozosos? Vamos a ver el ejemplo de Jesús.

1. Jesús pensó en otros antes de pensar en sí mismos. Así que los siervos gozosos, piensan en otros antes que pensar en sí mismos.

Debemos consideras a otros como dignos de tratamiento preferencial. Las escrituras no dicen que no debemos buscar los intereses propios, pero al hacerlo, debe haber una preocupación igual o mayor por los intereses de otros. El ser siervos incluye el cuidar de nosotros mismos, para que así podamos dar más efectivamente a otros en servicio a Jesús. Esto incluye descanso, nutrición, ejercicio, recreación, una ducha, y un retiro ocasional. Estas son cosas que nos benefician. Una dama GOZOSA comenzó un programa de dieta y ejercicio para ella misma, para que así pudiera servir a Jesús con mayor energía. Cuando Dios la llamara para hacer algo, ella quería estar lista físicamente para hacerlo.

Jesús tenía privilegios como Dios, reinando sobre el universo. Pero Él no consideró su equidad con Dios como algo egoísta a lo cual aferrarse. Él pensó en nosotros y en nuestras necesidades. Él lo hizo para que no tuviéramos que continuar viviendo vidas egoístas. Él nos ha dado la capacidad de ser orientados a las necesidades de otros. Todas esas cosas que se enumeran en Fil. 2:1 son nuestras. Se nos ha cuidado ricamente para que no tengamos que estar pensando sobre nosotros todo el tiempo. En cambio, podemos concentrarnos en los otros: sirviendo a Jesús al servirnos los unos a los otros, tal como Él hizo. Y, esto incluye a todos, aún a los que están en liderazgo. Jesús enseñó esto a sus discípulos en Mateo 20:25-28. La Iglesia debe tener una mentalidad totalmente diferente a la del mundo. Jesús es nuestro ejemplo en esto.

2. Jesús sirivió, así los siervos gozosos sirven.

De acuerdo a 2 Corintios 4:5, si yo tengo la mentalidad de un siervo, es así la forma en la que debo pensar: “Yo me entrego a Cristo para ser un siervo, para que use lo que soy y lo que tengo para la Gloria de Dios y para el bien de otros.” Romanos 12:1 nos dice que debemos tomar nuestra vida común – dormir, comer, ir al trabajo, y haciendo las cosas de la vida – y colocarla ante Dios como una ofrenda. Este es nuestro acto espiritual de adoración. La palabra griega usada aquí, generalmente se refiere a aquellos quienes servían en el Templo, dedicados al servicio de Dios, aquellos quienes estaban sirviendo y adorando a Dios al mismo tiempo. Nuestro servicio es una extension de la adoración que rendimos a Dios.

Una palabra con un significado similar, pero aplicada específicamente a las mujeres, se encuentra en Tito 2:3-. Las mujeres ancianas (en edad, madurez, experiencia) deben ser reverentes en su comportamiento. Esto no significa que debe actuar como una monja todo el tiempo. La palabra griega traducida reverente es similar a aquella que se refiere al acto espiritual de adoración en Rom. 12:1. Nosotras, como mujeres, debemos servir en el templo de nuestro Dios – el templo de nuestros propios cuerpos. Dios no habita en edificios. Él mora en la gente. Por lo tanto, no hay una división: sagrado/secular en la vida de una mujer. Lo que usted hace en la iglesia no es más sagrado que el servicio de cuidar por su familia y hogares. Todo lo que usted hace es servicio a Dios en Su templo – su cuerpo. Si nosotras servimos a Jesús como Señor, entonces el servir a otros se desarrollará como algo muy natural en la vida. Los trabajos rutinarios en la casa ya no son tareas aburridas; en cambio, son oportunidades de servirnos unos a otros en amor. Usted está libre porque usted sirve de forma voluntaria. Tal como lo hizo Jesús.

“Aprendemos una relación – una actitud hacia la vida, una postura -de servicio delante de Dios, y luego estamos disponibles para ser de uso a otros en actos de servicio… ¡Un siervo cristiano es la persona más libre en la tierra!” (Eugene Peterson, A Long Obedience in the Same Direction (Una Larga Obediencia en la Misma Dirección), páginas 66, 68)

¿Qué cuenta como servicio? Primero, en el hogar, al cumplir con las necesidades de su familia. En 1 Timoteo 5:10, Pablo describe las buenas obras de las mujeres, incluyendo “Criar hijos (no solo los hijos propios, sino aquellos niños en tu esfera de influencia), practicar la hospitalidad (esto debe incluir servicio a los extranjeros también), lavar los pies de los santos (tareas del día a día en la iglesia, ayudar a otros cristianos) socorrer a los afligidos y practicar toda buena obra.” Nótese que la lista cubre muchas áreas de la vida y practicamente todas las áreas de servicio en la familia de creyentes, como fuera de ella, en su vida diaria, usted puede motivar a otros a tener la perspectiva de Pablo de “vivir es Cristo.” ¿Se da cuenta que parte de ello es permitir que otros le sirvan a usted? Déjeles tener el gozo.

El punto de servicio es Jesús, no el ganar favor con Dios o con otras personas.

“El verdadero servicio siempre encuentra su fuente en el amor a nuestro Salvador, el querer escuchar Su Palabra, y luego obedecer prontamente. Mientras escuchamos al Señor en la fe con un corazón dispuesto, Él puede usarnos y producer en nosotros Su fruto.” (Cynthia Heald, Becoming a Woman of Grace (Ser una Mujer de Gracia), p. 79)

En Juan, capítulo 12, está la Hermosa historia de María de Betania ungiendo a Jesús con lo más Preciado que ella poseía – un frasco de nardos costosos. Su acto de servicio fue motivado por su amor a Jesús. Esto sirve como un ejemplo a nosotras, sobre cómo servir a Jesús con nuestros corazones. Nosotras no podemos servirle físicamente hablando, pero podemos servirle a través del servicio a Su cuerpo, la Iglesia.

3. Jesús sacrificó, así también los siervos gozosos están dispuestos a sacrificar

El autor Warren Wiersbe hizo esta notación en su comentario sobre Filipenses:

“Muchas personas están dispuestas a server a otros, si no les costase nada hacerlo. Pero si hay un precio alto que pagar, repentinamente pierden interés. ¡Jesús fue obediente hasta la muerte – aún la muerte de cruz!” (Warren Wiersbe, Be Joyful (Sed Gozosos), p. 63)

Él llega a llamar esto una mente sumisa. Wiersbe dice que la mujer con una mente sumisa no evita el sacrificio. Ella vive por la gloria de Dios y el bien de otros; y si pagar un precio honra a Cristo y ayuda a otros, ella está dispuesta a hacerlo. Wiersbe continúa diciendo, “sacrificio y servicio van de la mano, si el servicio es un ministerio cristiano verdadero.” Ese servicio verdadero cuesta algo. ¿Qué opine usted al respecto?

¿Se da cuenta usted que los humanos están más listos a aceptar ideas que les cuesta algo? Los líderes de cultos saben esto bien. Los comunistas lo saben. Cuando reclutan a hombres, los comunistas les piden hacer algo que les cueste. La voluntad de sacrificio era uno de los factores más importantes en su éxito. Era lo que atraía y mantenía a jóvenes en el movimiento así como a extremistas, quienes luchaban por su causa asesinando gente inocente. ¡Cuánto más grande y beneficioso es la causa de Cristo! Los líderes cristianos sabios saben que es necesario el sacrificio para que haya verdadero crecimiento y ministerio. El servicio no es siempre fácil.

Hay una diferencia entre sacrificio y sufrimiento. El sufrimiento es usualmente impuesto sobre usted por la acción de otra persona. El sacrificio es algo que usted está dispuesto a dar. La mente humilde no habla mucho sobre cuánto se sacrifica, sino cuánto se recibe del Señor. Y, usted, no se queja. La queja no tiene lugar en un sacrificio voluntario. Vivimos en una nación de gente que se queja. En cada lugar que vamos escuchamos quejas. Los siervos gozosos no son así. El hacer un trabajo y luego quejarse del mismo no es servicio.

Jane Austen, autora del siglo diecinueve, escribió novelas que eran comentarios humorescos de los comportamientos sociales de su tiempo—Pride and Prejudice (Orgullo y Prejuicio), Emma, Sense and Sensibility (Sentido y Sensibilidad), y Persuasion (Persuasión). En esta última obra, ella dibuja un marcado contraste entre los aquejumbrados y los siervos verdaderos representados en tres hermanas. La mayor es orgullosa y no trata de servir a nadie sino a ella misma. La más joven se queja continuamente de cuidar a todos, pero sin recibir respeto de nadie. Actualmente, ella se queja constantemente y gasta más tiempo en tratar de llamar la atención hacia sí misma que en servir a alguien. La hermana del medio, Anne, es una sierva verdadera, cuidando gozosamente de otros, sin llamar la atención hacia ella. La única que experimenta gozo es aquella que pasa menos tiempo pensando en sí misma y en sus propias necesidades.

El decir no a algunas cosas está bien – para ser más efectivos en lo que estamos hacienda. Algunas tareas o situaciones en el ministerio deben ser eliminadas o cambiadas porque no sin una forma efectiva de servir a Cristo. Como hermanas en Cristo, partes del Cuerpo de Cristo, conociendo cómo nuestras acciones afectan a otros en el Cuerpo, necesitamos hacer esto de la forma correcta. Hay una diferencia entre quejarse y el ver un problema y trabajar hacia una solución (Véase Sirviendo a Jesús, al Servirnos Unos a Otros, segunda parte.) he aquí una forma distinta de pensar: “Florece donde estás plantada y regocíjate a lo que Dios está haciendo en vez de quejarte sobre lo que Dios (u otra persona) no hizo.” Siervos gozosos están dispuestos a sacrificar.

4. Jesús glorificó a Dios, los siervos gozosos glorifican a Dios.

Romanos 15:1-7 es un pasaje paralelo a la lección del día de hoy. Pablo exhorta a los creyentes a ser pacientes los unos con los otros, tratando de complacer al otro, aceptar al otro, y buscar la unidad con el otro para que así, “unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Nosotras somos representantes del Dios vivo, viviendo, respirando, andando y hablando. Nosotras somos cartas vivas al mundo alrededor nuestro. Nosotras decimos la verdad sobre Dios en la forma en la que vivimos y en lo que decimos. Y esto, glorifica a Dios.

Un día, todas nosotras estaremos arrodilladas ante Él confesando que Él es Señor. Por supuesto, esto es posible hacerlo hoy, y recibir Su don de salvación. Si usted nunca ha hecho esto antes, ahora es el tiempo perfecto. Ahora que usted conoce quién es Jesús, usted puede hablar con su líder sobre cómo confiar en Él.

Conclusión

El servirnos los unos a los otros no es el gol primario, sino server a Jesús. Los otros son un medio. Él es la fuente de gozo. Por tanto, podemos ser siervos gozosos para Él. El servir a Jesús es algo que viene del corazón, no es una tarea. Los siervos gozosos sacrifican voluntariamente y no se quejan al hacerlo. Pregúntese: ¿Cómo estoy sirviendo a Jesús? El verdadero servicio cristiano es divertido para usted. Y le da gloria a Él.

© 2017 Melanie Newton.

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