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Elección Colectiva

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Traducido por Juan Fernando Saa

Un buen amigo, quien es también pastor, me escribió recientemente acerca de la naturaleza de la elección. El se preguntaba si era posible para los Cristianos ser elegidos en Cristo—esto es, que los Cristianos no fueran elegidos individualmente, sino únicamente como una entidad colectiva. La idea era que Cristo era el escogido y si una persona está “en Cristo”, entonces ella es escogida también. Esto es conocido como elección colectiva.

Aquí hay algunas consideraciones sobre el asunto de la elección colectiva.

Querido Pastor _______,

Inicialmente, debo mencionar un asunto anterior. A pesar de que expresaré mi opinión, usted por supuesto debe llegar a sus propias conclusiones. Tener buena conciencia acerca del texto no requiere el estar de acuerdo con otros; esto requiere ser fiel en la búsqueda de la verdad a toda costa con lo mejor de sus capacidades. Para estar seguro, usted querrá buscar el consejo e información de varios expertos. Pero al final de la labor, deberá presentarse ante Dios y decirle a El cómo ve sus ideas en armonía con las Santas Escrituras. En otras palabras, yo nunca quisiera que usted sintiera ningún tipo de intimidación o presión de parte mía o nadie más acerca de su manejo del texto. Quiero, sin embargo, que sienta un gran compromiso (como siempre lo ha tenido) hacia el Señor en el manejo de Su palabra. Al final, todos debemos rendir cuentas por nosotros mismos ante el Señor, y ninguna lealtad humana será válida ante Él.

Ahora, al asunto!

Primero, permítame clarificar el caso: Por elección colectiva supongo que usted se refiere a que únicamente aquellos que estarán en Cristo son escogidos y que Dios no escoge específicamente individuos sino que escoge solamente la esfera (“en Cristo”) en la cual los propósitos electivos de Dios pueden llevarse a cabo. Así, si uno acepta a Cristo, es escogido.

Si esto es a lo que usted se refiere por elección colectiva, entonces la rechazaría. Aquí están las razones:

Primero, los autores que ha citado parecen haber utilizado una ecuación conceptual-léxica (si la palabra “elegido” fue usada, únicamente lo fue en referencia a grupos; ergo, la elección es solo grupal). Esta visión ha sido considerada por lingüistas y escolares bíblicos como lingüísticamente ingenua. James Barr en su Semántica del Lenguaje Bíblico (Oxford, 1961) hace una extensa y devastadora crítica del Diccionario Teológico del Nuevo Testamento de diez volúmenes de Kittel por sus numerosas falacias lingüísticas. Entre ellas se encuentra esta ecuación conceptual-léxica. Permítame tratar esto un poco más: ecuación conceptual-léxica significa que uno no encuentra el concepto a menos que vea las palabras. Esa parece ser una suposición subyacente en los autores que usted citó. Sin embargo, en qué otra parte argumentamos esto? No diríamos nosotros que el concepto de comunidad ocurre en todo el Nuevo Testamento? Aun así, la palabra ‘koinonia’ es encontrada solamente veinte veces. O considere la deidad de Cristo: Si solo pudiéramos hablar de la deidad de Cristo en pasajes donde Él es explícitamente llamado “Dios”, estaríamos entonces confinados a tan solo media docena de textos. Aún así el Nuevo Testamento proclama la deidad de Cristo a través de sus acciones, atributos con los que se le describe, citas del Antiguo Testamento hechas sobre Él, afirmaciones implícitas o explícitas acerca de Él. Por tanto, nuestra primera pregunta debe ser: Vemos el concepto de la elección como una noción colectiva o individual?

Segundo, pienso que debe haber una falsa antítesis entre la elección colectiva y la individual. Una prueba de que Dios elige a un grupo no es prueba de que él no lo hace con individuos (no más de lo que una prueba de que todos son llamados pecadores en Romanos 3:23 es una negación de que los individuos sean pecadores). Yo acojo la elección colectiva al igual que la elección individual. Como Douglas Moo argumenta en su comentario sobre Romanos (pp. 551-52),

... llamar a Rom 9-11 el clímax o centro de la carta es ir demasiado lejos. Tal evaluación usualmente resulta del deseo de minimizar la importancia de la relación del individuo con Dios en los capítulos 1-8. Es la presencia del individuo ante Dios la que es el centro del evangelio de Pablo... Las perspectivas individual y colectiva están entrelazadas en Pablo.

Una evidencia de esto puede ser encontrada en Romanos 9: los ejemplos que Pablo usa para mostrar el significado de la elección son individuos: Faraón, Jacob y Esaú, etc. Aún así, estos mismos ejemplos—estos mismos individuos—también representan grupos. Si únicamente la elección colectiva fuera verdadera, Pablo no podría haber escrito Romanos 9 en la forma en que lo hizo.

Tercero, volviendo a la ecuación conceptual-léxica por un momento: consideremos la evidencia.

Marcos 13:20—“mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días”. Si tomamos únicamente una visión colectiva de la elección, esto significaría “mas por causa de toda la humanidad acortó aquellos días”. Esto difícilmente tiene algún sentido en el pasaje; además, la elección es doblemente enfatizada: los elegidos que él escogió. Sería difícil hacer más clara la idea de que la elección es de individuos.

Lucas 6:13; Juan 6:70—Jesús escogió doce de sus discípulos de entre un grupo más grande. Cierto, Él escogió más de uno; pero la elección fue también de individuos particulares. Jesús los nombró individualmente, indicando que su elección fue individual. Esta elección no fue para salvación, como vemos en Juan 6:701. Pero que su elección fue enteramente iniciada por Jesús (“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”). La iniciación y la selección son prerrogativas del Señor. La elección colectiva no tiene sentido en absoluto en este contexto; además, los propósitos y métodos de elección del Dios encarnado son los mismos, ya sea de sus apóstoles para el servicio o de los pecadores para salvación.

Lucas 9:35—“Este es mi Hijo, el Escogido”2. Ciertamente, la elección de Cristo es a la vez individual y colectiva: Cristo como elegido de Dios (vea también en Juan 1:34 la variante textual que es más probablemente la original, y es el texto de la versión NET3 de la Biblia) es el vehículo a través del cual Dios lleva a cabo sus propósitos electivos hoy en día. Esto es, Dios escoge a aquellos que serán salvos, pero también escoge los medios de esa salvación: en Cristo (vea también Efesios 1:4).

Juan 15:16 – “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”. De nuevo, vemos que la elección es realizada por iniciativa de Dios. Más aún, aquellos que son elegidos se convierten en aquello para lo cual fueron elegidos (en este caso, apóstoles). Una visión de la elección colectiva que permite un gran número de aspirantes a ser “elegidos”, permite entonces una auto-selección para reducir el número de candidatos que ignora tanto la iniciativa de Dios como la eficacia de la elección de Dios: todos aquellos que son escogidos se convierten en aquello para lo cual fueron escogidos.

Juan 15:19— “yo os elegí del mundo”. El mismo tema es repetido: la elección puede tener a muchos individuos en cuenta, pero la iniciativa y la eficacia pertenecen al Señor.

Hechos 1:2—La misma idea anterior.

Hechos 1:24—Este texto revela la elección de un individuo en lugar de otro. Los apóstoles votaron sobre cuál de los dos candidatos que habían propuesto llenaría la vacante dejada por Judas. Pero aún su propia elección es dictada por mandato del cielo: “muestra cuál de estos dos has escogido”.

Hechos 15:7—Pedro se da cuenta de que Dios lo ha seleccionado a él para llevar las buenas nuevas a los gentiles. De nuevo, a pesar de que esta elección no es para salvación, es iniciada y efectuada por Dios (ya que, como recordará, Pedro se resistía a esta idea).

Por tanto, la elección es vista como iniciada y efectuada por Dios. Aquellos que son escogidos—ya sean individuos o grupos— se convierten en aquello para lo cual fueron escogidos. La elección colectiva simplemente ignora este consistente énfasis bíblico.

Cuarto, cuando consideramos el asunto más amplio e involucramos palabras diferentes de ‘ejkleg’—para ‘grupo’, vemos que el concepto de la iniciación y eficacia de Dios es muy claro. Por ejemplo, en Hechos 13:48 leemos “y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.” Este es un grupo dentro del grupo que escuchó el mensaje. El pasado perfecto pasivo perifrástico ‘esan tetagmenoi’ indica a la vez que la iniciativa pertenecía a otra persona y que ya había sido cumplida antes de que ellos creyeran.

Quinto, esto conduce al asunto de la elección con relación a la depravación. Quisiera sugerirle que vuelva a ver el ensayo que publiqué en el sitio Web de bsf llamado “Mi Entendimiento de la Doctrina Bíblica de la Elección”4. El punto básico es que si no podemos dar un paso hacia Dios (Romanos 3:10-13), si somos incapaces de responder a ninguna cosa fuera del ámbito del pecado (Efesios 2:1), entonces si alguien llega a ser salvado, Dios debe tomar la iniciativa. Esta iniciativa no puede simplemente ser colectiva; Él debe iniciarla en el caso de cada individuo. Efesios 2:1-10 es explícito acerca de la iniciación de Dios en el caso de los creyentes individuales; esto prepara el terreno para 2:11-22 en el cual se ve la elección colectiva. Pero no puede haber elección colectiva a menos que haya primero elección individual. La elección colectiva, en su base, es una negación de la depravación total. O, puesto de otra forma, si la elección colectiva es cierta, entonces nadie jamás será salvo debido a que nadie elegirá libremente estar en Cristo. Únicamente por la gratuita iniciativa de Dios es que alguien puede llegar a escoger a Cristo.

Sexto, la elección colectiva no ofrece seguridad de nada para el individuo. Si la elección es colectiva únicamente, entonces las promesas dadas a los elegidos son solamente dadas a ellos en forma colectiva. Esto significaría que no podemos reclamar promesas individuales acerca de nuestra salvación. Esto incluiría la promesa de seguridad eterna. Pablo escribe, “¿Quién acusará a los escogidos de Dios?” (Romanos 8:33) —una alusión a la elección del Hijo (Isaías 50:8). Esta alusión sugiere que Dios nos ve a nosotros así como ve a Su propio Hijo. Pero si leemos esto como si dijera que únicamente los grupos son escogidos, entonces la acusación que es traída contra los elegidos debe ser una acusación colectiva. Cómo da esta oferta alguna esperanza al individuo? Para ser consistente con la visión solo-colectiva, cuando Pablo dice: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?”, deberíamos leerlo colectivamente. Esta no sería una promesa a los individuos (y resulta interesante que Pablo habla de “nosotros”, no de “mí” en los versículos 35-39; su única referencia a sí mismo es en la línea: “estoy convencido” [v. 38]). Si la elección es únicamente colectiva, entonces la seguridad eterna es únicamente ofrecida en un plano colectivo. Ninguna seguridad personal puede existir. La ironía es que aquellos quienes mantienen la visión de la elección colectiva usualmente también aceptan la seguridad eterna. Ellos no son conscientes de la extrema inconsistencia de sus posiciones. Usted no puede tener ambos: o somos elegidos individualmente por el acto libre de la voluntad de Dios y tenemos seguridad eterna, o no tenemos ninguno.

Séptimo, Romanos 8:29-30 parece ser decisivo en este asunto: “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.  Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”. El pronombre relativo usado en todo el párrafo se refiere al mismo grupo cada vez: ninguno se pierde—desde el conocimiento previo5, a través de la predestinación, del llamado, de la justificación y hasta la glorificación. En cualquier punto, si deseamos ampliar el grupo más allá de aquellos que son realmente salvos, violaríamos la gramática del texto y el punto del apóstol. Así, a menos que queramos aceptar la idea de la salvación universal, debemos seguramente ver este texto como restrictivo. La iniciativa y la eficacia de Dios en nuestra salvación están claramente indicadas aquí.

Bueno, éste es un rápido tratado acerca de la elección colectiva. Para una consideración más detallada, recomendaría el libro de James White, La Libertad del Alfarero6, un libro que trata con uno de los más grandes apologistas arminianos, Norm Geisler.

Dios lo bendiga en su búsqueda de la verdad para Su gloria. Emocionante aventura, verdad?


1 Lo que es significativo aquí es que la elección de Judas ilustra que la elección es enteramente incondicional. Judas ciertamente no poseía el tipo de carácter que lo hiciera adecuado para ser apóstol. Aún así, Jesús lo escogió, conociendo su carácter y lo que habría de hacer.

2 N. del T. – La Biblia Reina-Valera, revisión 1960 dice: “Este es mi Hijo amado”, pero la revisión 1989 concuerda con la cita del autor.

3 N. del T. – Nueva Traducción Inglesa, por sus siglas en inglés.

4 N. del T. Del inglés: My Understanding of the Biblical Doctrine of Election.

5 Como estoy seguro de que está al tanto, el conocimiento previo de Dios en el NT no se refiere simplemente a simplemente saber con anterioridad, sino a la selección amorosa anticipada. De otra forma, el significado de la muerte de Cristo debe ser reinterpretado(Hechos 2:23)!

6 N. del T. Del título en inglés: The Potter’s Freedom.

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