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Salvos por Gracia

Justificados por la Fe

En toda la inmensidad de nuestro mundo, en toda la diversidad de creencias religiosas, solo hay tos tipos esenciales de creencias, obras y gracia. Parece haber muchas diferencias entre las religiones del mundo, pero todas son esencialmente lo mismo—todas se centran en obras humanas. Todas involucran seres humanos llevando a cavo una tarea o tareas para llegar a la meta y recibir el premio. Las tareas pueden ser diferentes, la meta puede tener nombres diferentes, y el premio puede ser llamado muchas cosas (cielo, paraíso, nirvana), pero el principio fundamental de todas ellas es el mismo— Quid Pro Quo, que en latín significa “esto por aquello.” En las religiones del mundo, la salvación (justicia, unidad con el infinito, perfecto vacío, o cualquier termino usado por alguna religión en particular) es ganada por lo que uno hace. Desafortunadamente, dentro de este grupo de religiones basadas en esfuerzos humanos se encuentran muchas religiones que llevan el nombre de Cristianismo.

Sin embargo, en el verdadero Cristianismo Bíblico, “la fe que fue entregada una vez a los santos,” es totalmente distinta de las religiones del mundo en esta área como en muchas otras. Lo que hace al Cristianismo muy diferente de todas las otras religiones es el concepto de Gracia. Para ayudarnos a entender la diferencia, necesitamos ver los dos paradigmas religiosos básicos de todas las religiones. (Un paradigma es un modelo, un resumen, la forma tomada por algo, de lo que podemos hacer un diagrama para ayudarnos entenderla.)

Paradigma #1: Obras

(Seguida por la mayoría de religiones, incluyendo mucho del “Cristianismo.”)

Religiones del Mundo

Versión “Cristiana”

Por medio de nuestras obras, ganamos el camino a Dios, Salvación, Nirvana, Paraíso

En la Salvación, somos regresados al lugar donde Adán estaba antes de la Caída.

Dios (o lo que sea que representa la deidad) juzga nuestro progreso mientras caminamos.

Aún después de la “salvación,” tenemos a Dios como nuestro Juez.

La obtención de Divinidad, Salvación, Paraíso, Nirvana, depende de lo que hacemos.

Nuestra voluntad o esfuerzos determinan si iremos al cielo.

Paradigma #2 Salvación por Gracia

    1. La Salvación es 100 por ciento trabajo de Dios—no somos capaces, por que estamos atados al pecado y la rebelión, de hacer algo para merecer el favor de Dios.

    2. Dios alcanza a la gente para salvarla-Él concibió el plan, Él envió a Su Hijo para llevar a cavo el plan—Él hace el 100% de trabajo.

    3. Cuando experimentamos lo que la Biblia llama el Nuevo Nacimiento (Juan 3:3-8), entonces somos SALVOS, pasamos de la muerte a la vida (Efecios 2:1-6; Juan 5:24; 6:40; 6:47).

    4. Como parte del regalo de Salvación, nos convertimos en hijos adoptados de Dios (Galatas3:26-4:7).

    5. Cuando pecamos, Dios trata con nosotros como un Padre a su hijo (Hebreos 12:4-8).

    6. La Gracia de Dios, y sus acciones son las que determinan los factores de nuestra salvación, aún incluyendo sus obras en nuestras vidas para desarrollar un estilo de vida consistente con la salvación. (Efecios 2:8-10); Filipenses 2:12-13)

La Gracia de Dios es tan simple, y tan profunda que va más allá de las más grandes mentes para poder entenderla. Va en contra de la idea que tenemos la mayoría sobre ganarnos la vida en el mundo, sobre el recibir lo que nos merecemos, sobre lo que es “justo,” y sobre la independencia del ser humano. La definición más simple que este escritor ha escuchado para la Gracia es Las Riquezas de Dios a Costa de Cristo.

El significado de Gracia detrás de esa simple explicación es una de las enseñanzas más odiadas en el mundo porque completamente socava y elimina cualquier rastro de orgullo humano. La Doctrina de la Gracia enseña que somos totalmente incapaces de salvarnos a nosotros mismos, de ayudar en nuestra salvación, de hacer algo para merecer todo o parte de nuestra salvación, o para mantener nuestra salvación. Somos salvos totalmente como un acto de la voluntad de Dios, y no hacemos nada para merecerlo de ninguna forma. En verdad, ¡esos que son salvos merecen de igual manera (quizás más) el Infierno que aquellos que realmente va allí! Este es el más importante principio para entender la Gracia—nadie en toda la raza humana merece ninguna consideración de Dios, todos somos rebeldes y pecadores, y todos merecemos el Infierno. Excepto por su propio plan de redención, ¡Dios pudo haber enviado a toda la raza humana al castigo eterno desde hace mucho! La descripción que Pablo da sobre los creyentes antes de la salvación describe a toda la raza humana si ésta no tiene a Cristo:

Efesios 2:1-3 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Sin embargo, a pesar de nuestro gusto por la ira, Dios ha ejercitado Su Gracia sobre nosotros en Cristo.

Efesios 2:4-10 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

¿Cual es el significado de Gracia? Estábamos muertos espiritualmente; no merecíamos nada solo merecíamos la ira; éramos rebeldes y atados al pecado y a Satanás. En medio de esa condición, Dios nos salvo. Ejercitamos la Fe, lo cual en si mismo es un regalo de Dios (Juan 6:44-47), y Dios nos bendición con el regalo más hermoso posible— ¡vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor! (Juan 5:24; 6:37-40). Más aún, no podemos agregar nada a la Gracia. Antes de que fuéramos salvos, no teníamos nada para contribuir al proceso (Romanos 3:10-11; 1 Corintios 2:14; Job 14:4; Jeremías 13:23), y durante nuestra experiencia llamada Nuevo Nacimiento, no agregamos nada. La Biblia deja muy en claro que la misteriosa experiencia sobrenatural llamada Nuevo Nacimiento es un acto de Dios.

Juan 3:3-8 “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

2 Corintios 4:6-7 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,

Podrías preguntar, “¿Si todo esto es obra de Dios, como encajo en el proceso?” La respuesta es que tú debes de creer, debes ejercitar la fe en Cristo para la salvación. (Romanos 10:9-13; Hechos 16:30-31). Pero este ejercicio no es una obra, porque no involucra ninguna habilidad de nuestra parte ni esfuerzo de nuestra parte. Eso es lo difícil de entender acerca de la fe—no es una acción, es una entrega, un levantamiento de brazos diciendo, “no puedo hacer nada por mi cuenta.”

Justificación por Fe

¿Que significa el termino “Justificación”? El significado Bíblico de la palabra es ser totalmente inocentes y sin culpa—para poder estar frente a Dios completamente limpios y puros. Las siguientes palabras nos ayudaran a entender el significado: Si soy Justificado, es como nunca hubiera pecado, y como si siempre hubiera sido santo y hecho cosas buenas. Recordemos nuestra posición impotente frente a Dios—como “hijos de Ira,” somos incapaces de satisfacer a Dios—todo lo que su amorosa y perfecta Ley puede hacer es condenarnos:

Romanos 3:19-20 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

Sin embargo, Nuestro Padre, ha ideado un plan y creado un camino para que nosotros podamos estar limpios frente a Él. Ha enviado a Su propio Hijo como sacrificio en nuestro beneficio, (Capitulo 5) y aquellos que creen en Él tendrán vida eterna, y serán vistos como justos en los ojos de Dios.

Romanos 3:21-24 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

Romanos 3:28 Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

Esta justicia que recibimos es justicia acreditada—este es un termino teológico que significa que es agregada en nuestra cuenta, como un deposito hecho por otra persona a nuestra cuenta bancaria. Dios legalmente nos declara justos, y lo escribe en nuestro registro en el Cielo.

Romanos 4:1-8 ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

La ilustración de abajo muestra un libro de contabilidad. Para que puedas entender el principio, has las siguientes cosas:

    1. Escribe tu nombre al lado de “Cuanta habiente.”

    2. Con una pluma negra o azul, debajo de la columna llamada “Pecados en cuenta,” escribe algunos de tus propios pecados—no te avergüences, pon muchos de ellos. ¡Luego imagínate lo largo que las hojas de la cuenta realmente serán!

    3. No puedes poner nada en la columna que dice “Buenas Obras Hechas,” porque no tienes ninguna (Isaías 64:6).

    4. Ahora toma una pluma diferente—una de ROJO fuerte, y sobre la columna “Pecados en Cuenta,” escribe con letras grandes, “¡Pagado por la Sangre de Cristo!”

    5. Debajo de la columna “Buenas Obras Hechas,” escribe en ROJO, “Suministrado por la justicia de Cristo.”

CUENTA DE LA ETERNIDAD
Cuenta Habiente:

BUENAS HOBRAS HECHAS

PECADOS EN CUENTA

1

1

2

2

3

3

4

4

5

5

6

6

7

7

8

8

9

9

10

10

Esto es Justificación, para estar frente a Dios con todas las cuentas pagodas, y vestidos en la justicia de Su único Hijo, Cristo Jesús. Para poder saber que tienes “paz con Dios”—no hay más guerra entre tú y el Todopoderoso. (Romanos 5:1). Al unirlos, los conceptos de Gracia y Justificación o Fe demuestran la singularidad de la doctrina Cristiana de la Salvación. Es como la exclamación de Jonás—“¡La salvación es de Jehová!” (Jonás 2:9) El mensaje de Gracia es que Dio Salva a los Pecadores. Es Su plan, fue su hijo quién murió y resucito, es Su Espíritu quien aviva las predicaciones y a los testigos de creyentes para que ayuden a los pecadores a darse cuenta de su necesidad de salvación y a encaminarlos a la fe en Cristo.

Tres de lemas del avivamiento de la predicación Bíblica conocidos como la Reformación fueron: Sola Fide (Solamente la Fe) Sola Gratia (Solamente la Gracia), y Sola Christi (Solamente Cristo). Estos términos en Latín describen el plan de salvación de Dios en pocas palabras—Él lo ha hecho todo, y no podemos acreditarnos nada a nosotros mismos. El resultado de esta hermosa efusión de su amor es nuestra salvación, y eso resulta aún más en el cuarto lema: Soli Deo Gloria (La Gloria sea solo a Dios).

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