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Creación de los cielos y la tierra

Introducción

Quiero ser cuidadoso cuando me aproximo al primer capítulo del Génesis. La semana pasada leí un relato de un hombre que intentaba citar la Escritura en este pasaje como texto prueba para fumar hierba. Aquí el relato como fue dado por Christianity Today dos años atrás:

Arrestado en Olathe, Kansas por posesión de droga, Herb Overton basó su defensa sobre Génesis 1:29: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre la tierra…”

El juez Earl Jones dudó de la hermenéutica de Overton, sin embargo, según un relato de Chicago Tribune, el juez dijo al que se defendía usando la Biblia: “Como un simple mortal yo lo encuentro culpable de posesión de marihuana. Si usted quiere apelar a una más alta autoridad, para mí estará bien.”

Podemos leer de este evento y reírnos. Mientras el error de Herb Overton es cómico, puede haber al menos un obvio error del que muchos cristianos pueden ser culpables, y esto no es materia de risa.

Esta semana mi atención fue capturada por un breve artículo en la revista Eternidad titulado: “Las 6 flaquezas del evangelicalismo” la mayor parte del artículo estaba sacudiendo mi cabeza, pero esta declaración fue la más problemática:

Hemos tratado la Creación como una estática ocurrencia, arguyendo si Dios creó en siete días o no. Así el punto que falta es el del religioso significado de la creación y la continuada acción de Dios en la historia19.

Como he considerado, la acusación de Robert Webber, me parece que los evangélicos tenemos cinco errores mayores en la manera que hemos manejado Génesis los años pasados. La mayoría de los errores son en parte una reacción al triple ataque, de la evolución atea, la religión comparativa y el criticismo literario.

1. hemos tratado el relato de la Creación como un marco de trabajo científico.

Algunas recientes teorías y conclusiones de los científicos han retado la tradicional interpretación del relato bíblico de la creación. En un consciente esfuerzo de probar que la Biblia es científicamente exacta, nos hemos aproximado a los primeros capítulos de Génesis desde un punto científico de vista.

El doctor B.B. Warfield ha establecido bien el problema:

Una ventana de vidrio está ante nosotros. Levantamos nuestros ojos y vemos el vidrio, observamos su calidad y sus defectos, especulamos sobre su composición. O más bien miramos a través de esta ventana la proyección de la tierra, el mar y el cielo. Así, hay dos maneras de mirar al mundo. Podemos mirar al mundo y absorber las maravillas de la naturaleza. Esa es la manera científica. O podemos ver a través del mundo y mirar a Dios tras de todo esto. Esta es la manera religiosa.

2. Hemos usado el relato de la creación como una apología, cuando su propósito primario no es apologético.

El uso apologético de los primeros capítulos de Génesis, si son dignos de valor20 no es tratar de hacer ver al autor como haciendo apologética, porque Génesis fue escrito para el pueblo de Dios y no para incrédulos. Personas que rechazan creer en creacionismo no lo hacen por faltas de pruebas (Romanos 1:18) o debido a sus grandes conocimientos (Salmo 14:1), pero debido a su falta de fe (Hebreos 11:3), Génesis es mucho más una declaración que una defensa.

3. Hemos tratado de encontrar en Génesis las respuestas a misterios que pueden o no pueden ser contestados en otra parte.

Deseamos saber por ejemplo, dónde la caída y el juicio de Satán encajan en el relato de la creación. Pero no se da tal información porque no era propósito del autor contestar tales preguntas21.

4. Hemos fallado de estudiar Génesis en su contexto histórico.

Comprendo que es fácil señalar tal error aquí. No puede haber duda que hay un trasfondo histórico. O podemos concluir que ése es el propósito, darnos un relato histórico de la creación.

El trasfondo que es vital para nosotros tomar es el significado y mensaje de la creación para aquellos que primero recibieron el libro. Asumiendo que Moisés es el autor del Libro, Génesis probablemente debe haber sido escrito algún tiempo después de Exodo y antes de la entrada a la tierra de Canaán, ¿Cuál fue la situación en el tiempo de escribirse el relato de la creación? ¿Quiénes recibieron esta revelación y qué necesidades fueron a ser atendidas por éste relato? Esto es crucial para entender correctamente y aplicar el mensaje de la creación.

5. Hemos frecuentemente fallado de aplicar el primer capítulo en una manera relevante a nuestras propias vidas espirituales.

Como uno de mis amigos me dijo: “Venimos al mensaje de Génesis uno esperando nada más que tener nuestras baterías apologéticas recargadas otra vez.”

El relato de la creación se convierte en un prominente tema a través del Antiguo y Nuevo Testamento. Aquí y en otras partes nosotros podemos evitar cometer errores permitiendo a las Escrituras interpretar a las Escrituras, esto llama a una respuesta directa de los hombres. Hemos fallado por atender a tal respuesta cuando enseñamos Génesis 1.

El trasfondo histórico de Génesis 1

La revelación nunca es dada en un vacío. La Biblia habla al hombre en específicas situaciones y con necesidades particulares. No podemos interpretar las Escrituras correctamente o aplicar éstas a nosotros mismos hasta que hayamos contestado la siguiente pregunta: ¿Qué significa este pasaje a quienes fue originalmente dado mencionado pasaje? Desde los estudios arqueológicos mucho se sabe de la cultura, literatura y religión de aquellos que limitaban con los israelitas. Entender sobre los israelitas de esos tiempos grandemente capacita nuestro entendimiento del significado del relato de la creación, como revelación, encontrado en Génesis 1.

Primero, sabemos que virtualmente cada nación tenía su propia cosmogonía o relatos de la creación. Algo que yo siempre había pensado era que los relatos de Génesis eran algo nuevo y original. Realmente esta revelación llegó tarde comparada a otras naciones del cercano oriente. La antigüedad había consagrado gran esfuerzo y tiempo para entender sus orígenes. El relato de Génesis 1 tenía, por así decirlo, que competir con otros relatos de su tiempo.

Segundo. Hay casi una destacable similitud entre estas paganas cosmogonías. De su estudio de nueve mitos la Sra. Wakeman ha identificado tres características siempre presentes: “1) un monstruo represivo que se opone a la creación. 2) la derrota del monstruo por un heroico dios quien por lo tanto libera las fuerzas esenciales para que surja la vida. 3) el control final de ese dios sobre estas fuerzas”22.

Tercero, aunque sorprenda a algunos, hay una considerable similitud entre los mitos paganos de la creación y el inspirado relato de la creación en la Biblia23. La correspondencia incluye el uso de algunos de los mismos términos (ej. Leviatán) o descripciones (ej. Un monstruo marino con cabeza de hombre), similares formas literarias24 y una secuencia paralela de los eventos de la creación25.

La explicación de estas similitudes para algunos es inaceptable. Por ejemplo nos han dicho que estas similitudes evidencian el hecho que la cosmogonía bíblica no es diferente de cualquier otro mito antiguo de la creación. Otros nos asegurarían que mientras hay similitudes, los israelitas “des-mitologizaron” estos relatos llenos de corrupciones, para asegurarnos un relato exacto del origen de la tierra y el hombre26. Algunos eruditos conservadores simplemente llaman a esto una correspondiente coincidencia, aunque esto parece evitar las dificultades más que explicarlas. La más aceptable explicación es que la similitud es explicada por el hecho que todos relatos similares de la creación intentaban explicar el mismo fenómeno.

En los tempranos desplazamientos del hombre en donde sea que ellos se movieran llevaron consigo estas tempranas tradiciones de la humanidad y en variantes latitudes y climas modificaron tales mitos de acuerdo a sus religiones y modos de pensar. Las modificaciones tras el tiempo transcurrido corrompieron la tradición original. El relato de Génesis no es sólo el más puro, además en todo su contenido lleva la impresión de la inspiración divina cuando se lo compara con las corrupciones y extravagancias de otros relatos. Concluimos que la narrativa bíblica representa la forma original de estas tradiciones posteriormente asumidas27.

Más importante que el hecho que las naciones vecinas de Israel tendrían sus propios (quizás más antiguos) relatos de la creación, fue el uso a que a éstos le dieron en el antiguo Cercano Oriente. Las antiguas cosmogonías no fueron cuidadosamente registradas y preservadas por un amor por la historia antigua; eran el fundamento de una observancia religiosa.

En el antiguo mundo las deidades eran dioses de la naturaleza, dios sol, diosa luna, y así sucesivamente. Para asegurar la continuación de las fuerzas de la naturaleza y abundantes cosechas y crecientes rebaños de ganado, los mitos de la creación fueron re-editados cada año.

El mito por lo tanto en el mundo antiguo fue mimetizadamente re-editado en los festivales públicos con el acompañamiento del ritual. El ritual completo se complejizaba en magia imitativa, cuyo efecto se creía tener efectos benéficos en la comunidad entera. A través del ambiente ritual los eventos primordiales en el mito fueron reactivados. La re-edición en la estación apropiada de los creativos actos de los dioses, y la recitación de la apropiada fórmula verbal, se creía que efectuaría la periódica renovación y revitalización de la naturaleza y así asegurar la prosperidad de la comunidad28.

Desde este trasfondo podemos empezar a darnos cuenta cual fue el vital rol que jugaron las cosmogonías en el antiguo Cercano Oriente. La social y religiosa vida de Israel como las de sus vecinos estuvo basada sobre sus orígenes. El relato de la creación de Génesis puso el fundamento para el recordatorio del Pentateuco.

Bajo esta luz, nosotros podemos ver la competencia entre el Dios de Israel y los “dioses” de Egipto. Faraón se atrevió preguntar a Moisés: “¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz y deje salir a Israel?” Exodo 5:2.

La respuesta del Señor fue una serie de diez plagas. El mensaje de estas plagas era que el Dios de Israel es el creador del cielo y la tierra.

“Porque yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto, Yo Jehová.” Exodo 12:12; 18:11; Números 33:4.

Parecería que cada plaga era una directa afrenta a uno de los muchos dioses de Egipto. Mientras que una directa correlación de cada plaga a un específico Dios puede ser algo especulativo29 la batalla de los dioses es evidente.

No sorprende que la señal del pacto de los israelitas era conservar el sábado:

“En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico” “…Señal es para siempre entre mi y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.” Exodo 31:13, 17.

Observando el sábado, Israel se identificaba con su Dios, el Creador quien Cesó su labor el séptimo día.

Los milagros del Exodo sirvieron como función similar a las señales y milagros desarrolladas por nuestro Señor. Ellos autenticaban el mensaje que fue proclamado. En el caso del Exodo, el Pentateuco fue la revelación de Dios escrita por Moisés que autenticaron sus milagros. El Éxodo probaba que Jehová era el único Dios, el Creador y el Redentor. El Pentateuco proveyó el contenido para la fe de Israel, de la cual, el relato de la creación es fundamental.

Génesis 1:1-3

Muchas interpretaciones existen para los tres primeros versículos de la Biblia, mencionaremos brevemente las tres más populares sostenidas por los evangélicos. No gastaremos mucho tiempo aquí porque nuestras conclusiones serán tentativas y tienen poca implicancia sobre la aplicación del texto. Permíteme empezar diciendo que nosotros quienes nombramos el nombre de Cristo debe tomar Génesis 1 en fe (Hebreos 11:3)

Posición 1 – La Re-creación o Teoría de la brecha. Esta posición mantiene que Génesis 1:1, describe la creación original de la tierra anterior a la caída de Satán (Isaías 14:12 -15; Ezequiel 28:12 ss. Como resultado de la caída de Satán la tierra perdió su estado original de belleza y alegría y es encontrado en un estado de caos en Génesis 1:2. Esta brecha entre los versículos 1 y 2 no sólo ayuda a explicar la enseñanza de la caída de Satán, también permite hablar de un considerable período de tiempo, que ayuda a armonizar el relato de la creación con la moderna teoría científica. Pero esta posición sufre un número de dificultades30.

Posición 2 - La Teoría del Caos Inicial. Brevemente, esta posición mantiene que el verso 1 sería una declaración preparatoria independiente. El verso 2 describiría el estado de la creación inicial como desordenada y vacía. En otras palabras el universo es un bloque de granito no tocado antes que el escultor empiece a darle forma. La creación no está en un estado de maldad como resultado de alguna caída catastrófica, simplemente está en su estado inicial, como una masa de arcilla en las manos del ceramista. El verso 3 y los siguientes empiezan a describir a Dios trabajando y dándole forma a esta masa, transformándola del caos al cosmos. Muchos respetables eruditos sostienen esta posición31.

Posición 3 – Precreación Teoría del Caos – En esta teoría (sostenida por el Dr. Waltke) el verso 1 se entiende como una cláusula dependiente (“ Cuando Dios empezó a crear…”), o como una declaración independiente, introductoria y resumida (“En el principio Dios creó…). El relato de la creación resumido en el verso 1, empieza en el verso dos. Esta creación no es “ex-nihilo” (desde la nada), pero sale de la materia existente en el verso 2. De dónde viene esta materia no es explicado en estos versos. En efecto esta posición sostiene que el estado caótico no ocurre entre los versos 1 y 2, sino antes del verso 1 en un tiempo no especificado. El origen absoluto de la materia no es, por lo tanto, el tema del relato de la “creación” de Génesis 1, solamente los relativos comienzos del mundo y la civilización como la conocemos hoy día.

Nosotros podemos resumir las diferencias entre estas tres posiciones en este cuadro:

Los seis días de la Creación (1:1 -31)

Es importante reconocer que los versos 2–31, no hacen más que extender el verso 1. Ellos no explican completamente la creación (ciertamente no en una manera científica – ¿a quién le hubiera interesado sobre los cientos de años hasta ahora?) ni tampoco ellos dan una prueba de la creación, porque finalmente este es un tema de fe. Los hechos sobre los que la fe debe estar basados quedan simplemente establecidos.

Allí parece haber un patrón a estos seis días de la creación, que muchos estudiantes de la Biblia han observado. Esto puede ser ilustrado mejor gráficamente.

Lo que Estaba sin Forma es Formado

vv. 3–5 Día 1 Luz

vv. 6–8 Día 2 Aire (expansión de arriba)

agua (expansión de abajo)

vv. 9 -13 tierra seca y plantas

El Vacío es llenado

vv. 14 -19 Día 4 Luminarias (sol. Luna, estrellas)

vv. 20- 23 Día 5 Peces, aves

vv. 24 -31 Animales, el hombre.

Viéndose de esta manera, los tres primeros días arreglan la situación de lo que estaba sin forma descrito en Génesis 1:2, los 4th – 6th días tratan con el estado de vacío del verso 2. Allí también parece haber una correlación entre los días 1 y 4, 2 y 5, 3 y 6. Por ejemplo el aire y el agua reciben correspondientes formas de peces y aves, aunque esto no debiera ser presionado muy lejos.

Dos otras observaciones debieran ser destacadas. Primero, hay una secuencia a los seis días. Es claro que el relato es arreglado cronológicamente, cada día edificándose sobre la creativa actividad del día anterior. Segundo, hay un proceso involucrado en la creación, un proceso que se desenvuelve del caos al cosmos, del desorden al orden.

Mientras que Dios pudo haber creado la tierra instantáneamente, tal como es, El no escogió hacerlo así. La clara impresión dada por el texto es que el proceso tomó 6 días literales, y no largas eras. Sin embargo Dios no está interesado en hacer las cosas instantáneamente como nosotros. El proceso de santificación es solamente uno de los muchos ejemplos de la actividad progresiva de Dios en el mundo.

El significado de la creación para los antiguos israelitas

Antes de aproximarnos a la pregunta qué significa la creación para nosotros, debemos tratar con entender que significaba para aquellos quienes primero leyeron éstas inspiradas palabras de la pluma de Moisés. Qué debieron ellos haber aprendido. Qué debieron ellos haber respondido.

1. El relato de la creación de Génesis fue un correctivo frente a las corruptas cosmogonías de esos días. Hemos dicho por ejemplo que Egipto creía en una multiplicidad de deidades de la naturaleza. Necesitamos reconocer que Israel debido a su cercano y prolongado contacto con los egipcios no dejaron de ser afectados por sus religiosas cosmovisiones.

“Ahora pues temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová” Josué 24:14.

No era suficiente considerar a Yavhé como un dios, uno entre muchos. Ni debía ser considerado solamente como el Dios de Israel. Yavhé es Dios único y no hay otro Dios. El es el creador de los cielos y la tierra. El no es solamente superior a los dioses de las naciones vecinas, El es el Unico Dios.

La tendencia de empezar a confundir Dios con su creación, fue parte del pensamiento del mundo antiguo. El debe ser considerado como el Dios de la creación y no solamente un Dios en creación. Cualquier intento de visualizar o humanizar o humanizar a Dios en la forma de cualquier cosa creada era una tendencia de igualar a Dios con Su creación. Yo creo que así fue, con el becerro de oro de Aarón.

2. El relato de la creación describe el carácter y los atributos de Dios. Negativamente, Génesis 1 corrige muchas populares y equivocadas concepciones de Dios. Positivamente este pasaje dibuja su carácter y sus atributos.

  • Dios es soberano y Todopoderoso – Distinto de las cosmogonías de los otros pueblos, no hay una lucha en la creación descrita en Génesis 1. Dios se sobrepone a todas las fuerzas para crear la tierra y al hombre. Dios creó solo con su voz de mando “ Hágase…” Hay orden y progreso. Dios no experimenta, hace más bien la creación hábilmente, conforme a su omnisciente designio.
  • Dios no es sólo una fuerza, es una Persona Mientras nosotros debemos estar sorprendidos por la trascendencia de Dios, también debiéramos sorprendernos de su inmanencia. El no es una distante fuerza cósmica, es más bien un personal, siempre presente Dios. Esto se refleja en el hecho que hizo al hombre conforme a su imagen (1:26 -28) el hombre es un reflejo de Dios. Nuestra personalidad es una mera sombra de Dios. En el capítulo 2 Dios proveyó al hombre con una tarea plena de significado y con una contraparte como ayuda. En el tercer capítulo aprendemos que Dios mantenía comunión con el hombre diariamente en el jardín (3:8)
  • Dios es eterno – Mientras otras creaciones son vagas y erróneas concerniente a origen de sus dioses, el Dios de Génesis es eterno. El relato de la creación describe su actividad a el principio del tiempo (desde el punto de vista humano).
  • Dios es bueno – La creación no tomó lugar en un vacío moral. La moralidad estuvo entretejida en la ejecución de la creación. Repetidamente la expresión: “Y vio que era bueno” es encontrada. Dios no implica solamente utilidad y culminación también valores morales. Aquellos que sostienen una visión atea acerca del origen de la tierra no ven más sistema de valores que el sostenido por la mayoría de la gente. La bondad de Dios es reflejada en su Creación, que en su original estado era buena. Y aún ahora la gracia y la bondad de Dios es evidente. (cf. Mateo 5:45; Hechos 17:22–31).

El Significado de la Creación para todos los Hombres.

El tema de Dios como Creador es prominente a través de las Escrituras. Es significante que las últimas palabras de la Biblia son destacablemente similares a las primeras.

Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá más maldición, y el trono de Dios y el Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro y sus nombres estarán en sus frentes. No habrá allí más noche; y no tendrán necesidad de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. (Apocalipsis 22:1–5).

La verdad que Dios es el creador de los cielos y la tierra es no solamente algo a creer, pero algo a que debemos responder. Permítanme mencionar un poco las implicaciones y aplicaciones de las enseñanzas de Génesis 1.

(1) El Hombre debe someterse al Dios de la creación en temor y obediencia – los cielos proclaman la gloria de Dios.

Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia las obras de sus manos. Un día emita palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. (Salmos 19:1 -2)

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles en la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. (Romanos 1:20 - 21)

El hombre debiera temer al todopoderoso Dios de la creación:

Por la palabra de Dios fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. El junta como montón las aguas del mar; y pone en depósitos los abismos. Tema a Jehová toda la tierra, Teman delante de él todos los habitantes del mundo. Porque el dijo y fue hecho; el mandó y existió. (Salmos 33:6 -9)

La grandeza de Dios es evidente en el trabajo de sus manos – la creación que está alrededor y cerca de nosotros. El Hombre debiera reverenciar a El por lo que El es.

Bendice alma mía a Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; te has vestido de gloria y de magnificencia. El que se cubre de luz como de vestidura. Que extiende los cielos como una cortina, que establece los aposentos sobre las aguas. El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento, el que hace a los vientos su mensajero. Y a las flamas de fuego sus ministros. El fundó la tierra sobre sus cimientos, no será jamás removida, con el abismo, como vestido la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas. A tu reprensión huyeron. Al sonido de tu trueno se apresuraron, subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste. Les pusiste término, el cual no traspasarán. Ni volverán a cubrir la tierra. (Salmo 104:1–9)

(2) El Hombre debe confiar en el Dios de la Creación que para la necesidad diaria

Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo en el valle de Save, que es el Valle del Rey. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra y bendito sea el Dios Altísimo que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abraham los diezmos de todo. Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: dame las personas y toma para ti los bienes. Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram; excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, EScol y Mamre, los cuales tomarán su parte. (Génesis 14:17–24)

Abram ofreció los diezmos a Melquisedec en la base de su confesión que el Dios de Abram era “el Dios Altísimo, poseedor del cielo y de la tierra” (vers. 19 ,20) y mientras Abram dio el diezmo a Melquisedec, el rehusó beneficiarse en cualquier forma monetaria del rey pagano de Sodoma, porque el quería que este hombre supiera que “el Dios Altísimo poseedor del cielo y de la tierra” era quien lo hizo a el prosperar.

Nosotros cantamos “el posee el ganado sobre miles de montañas…y yo se que él cuidará de mi”. Esa es una buena teología. El Dios quien es nuestro Creador, es también nuestro sustentador. Tú ves que Dios no ha acabado con el universo, y lo ha dejado permanecer a su propio cuidado, como algunos parecen decir. Pero no es así, Dios mantiene un continuo cuidado sobre su creación.

El hace producir el heno para las bestias. Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra, Y el vino que alegra el corazón del hombre. El aceite que hace brillar su rostro. Y el pan que sustenta la vida del hombre. Se llenan de sabia los árboles de Jehová, los cedros del Líbano que el plantó. Allí anidan las aves, en las hayas hace su casa la cigüeña. Los montes altos para las cabras monteses; las peñas madrigueras para los conejos, Hizo la luna para los tiempos; el sol conoce su ocaso. Pone las tinieblas y es la noche En ellas corretean todas las bestias de la selva. Los leoncillos rugen tras la presa, y para buscar de Dios su comida. Sale el sol, se recogen, Y se echan en sus cuevas. Sale el hombre a su labor. Y a su labranza hasta la tarde. ¡Cuán innumerables son tus obras o Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría la tierra está llena de tus beneficios. (Salmo 104:10 - 24)

El Nuevo Testamento pasa a un paso adicional para informarnos que el Hijo de Dios y continúa sirviendo como el sustentador de la creación, sosteniendo todas las cosas unidas:

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean potestades: todo fue creado por medio de él y para él. Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten. (Colosenses 1:16 -17)

(3) El hombre debe ser humilde ante la sabiduría de Dios como está evidenciada en la creación – Job había soportado mucha aflicción y finalmente sentía que ya era suficiente. El empezó a preguntar a Dios en medio de su adversidad. A su cuestionamiento Dios le respondió:

Entonces respondió Jehová a Dios desde un torbellino, y dijo: ¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría? Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré y tú me contestarás: ¿dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber si tienes inteligencia. ¿quién ordenó sus medidas si lo sabes? ¿o quién extendió sobre ella cordel? ¿sobre qué están fundadas sus basas? ¿o quién puso su piedra angular cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios? (Job 38:1 - 7)

Job fue retado a penetrar en la sabiduría de Dios en la creación. El no podía explicar o comprender esto, pero se atrevió a retar a Dios. Cómo podría Job cuestionar la sabiduría de Dios trabajando en su vida. Cierto, él no podía ver el propósito en todo esto, pero su perspectiva no era la de Dios. Quién se permitiría cuestionar a Dios el trato que hace de nuestras vidas contemplando la infinita sabiduría como es mostrada en la creación, luego esperar en silencio a El hacer lo que es recto.

Si algún hombre quisiera hacer una pregunta a Dios, primero que intente penetrar a entender por qué razones El mismo se debe preocupar por un simple hombre:

Cuando veo los cielos, obra de tus manos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo ¿qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles. Y lo coronaste de gloria y de honra. (Salmos 8:3–5)

(4) El hombre debiera buscar consuelo en tiempos de angustia y dificultad, sabiendo que su Creador es capaz y desea liberarlo –

De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. (1 Pedro 4:19)

¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tu Israel: mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? ¿no has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas del que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán. (Isaías 40:27 -31)

Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos y la tierra, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan. Yo Jehová te he llamado en justicia y te sostendré por la mano, te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz a las naciones. (Isaías 42:5–6)

Yo soy Jehová y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mi. Yo te ceñiré aunque tu no me conociste. Para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo, yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto. (Isaías 45:5–7)

(4) El hombre debe responder al Dios de la Creación con la alabanza que es debida a El -

Sea la gloria de Jehová para siempre, alégrese Jehová en sus obras. El mira a la tierra y ella tiembla; Toca los montes y humean. A Jehová cantaré en mi vida; a mi Dios cantaré salmos mientras viva. Dulce será mi meditación en él; yo me regocijaré en Jehová. Sean consumidos de la tierra los pecadores. Y los impíos dejen de ser. Bendice alma mía a Jehová, Aleluya. (Salmos 104:33–35)

Alabad a Jehová desde los cielos; alabadle en las alturas. Alabadle todos vosotros sus ángeles. Alabadle vosotros sus ejércitos. Alabadle sol y luna. Alabadle vosotras todas lucientes estrellas. Alabadle, cielo de los cielos. Y las aguas que están sobre los cielos. Alaben el nombre de Jehová; porque el mandó y fueron creados. Los hizo ser eternamente y para siempre, les puso ley que no será quebrantada. (Salmos 148:1–6)

Venid adoremos y postrémonos. Arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor. (Salmos 95:6)

¡Oh Jehová Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! (Salmos 8:1)

Conclusión

Mi amigo, la enseñanza de Géneisis 1 es una gran y poderosa verdad. Es una que demanda más que aseverarla, necesita acción. Y todavía tan grande como es, ésta ha sido empalidecida por la venida de Jesucristo. Justo como Dios proclamado, sea la luz, así Dios ha hablado una vez y para siempre en estos últimos días (Hebreos 1:1 - 2 ) en su Hijo quien es la Luz.

Porque Dios quien dijo: “Luz brillará desde la oscuridad” es el quien ha brillado en nuestros corazones para darnos la luz del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.(II Corintios 4:6)

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y l Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no resplandecieron contra ella. (Juan 1:1–5)

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. (Juan 1:9–13)

Mientras Dios se reveló a sí mismo no muy claramente en la creación, El se ha manifestado completamente en su Hijo:

A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. (Juan 1:18).

No podemos evitar la revelación bíblica que el Dios que creó los cielos y la tierra, el Dios quien redimió a los israelitas de Egipto, es el Dios – Hombre de Galilea, Jesucristo, así como él ha formado la primera creación (Colosenses 1:16) ahora él ha venido a lograr una nueva creación, a través de su obra en la cruz del Calvario:

De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. (II Corintios 5:17)

Más allá de esto pronto vendrá el día cuando los cielos y la tierra serán limpiados de los efectos del pecado y habrá nuevos cielos y nueva tierra:

Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser desechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos siendo quemados, se fundirán. Pero nosotros esperamos según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. (II Pedro 3:10 -13)

¿Estás tú listo para ese día mi amigo? ¿Te has convertido en una nueva creación en Cristo? Génesis 1 revela cómo Dios ha tomado el caos y lo ha transformado en cosmos – orden y belleza. Si tú nunca has venido a Cristo, puedo decir con total confianza que tu vida está desordenada y vacía, es caótica y muerta. El mismo quién transformó el caos a cosmos que hacer que tu vida se plenamente renovada.


18 Título Original: The creation of the heavens and the earth, en www. Bible.org/page.php

19 “Evangeliscalisms six flaws” Eternity, January 1980, p. 54. Este artículo del staf f de Eternity es un rsumen del artículo de Robert Webber, publicado en Octubre en New Oxford Review.

20 Debo enfatizar que debemos tomar en serio la instrucción de Pedro 2 “…siempre listos a hacer una defensa con mansedumbre y reverencia a todo el que nos pide razón de la esperanza que hay entre nosotros” (1 Pedro 3:15). Aún aquí en lo que puede ser una exhortación por una respuesta apologética, el mensaje que más necesita el incrédulo es el evangelio de salvación a través de la fe en Cristo. Mi experiencia es que pocos son salvados por el uso del relato de Génesis en forma apologética. Para aquellos que están considerando las demandas de Cristo y temen que la Biblia no sea capaz de sostenerla, tal esfuerzo puede valer la pena.

21 Wakewan, citado por Waltke, Creation and Chaos, p. 6

22 Wakeman citada por Waltke, Creation and Chaos p. 6

23 Waltke demuestra las similitudes entre la cosmogonía bíblica con los mitos de creación del Antiguo Arcano Oriente, primero por una comparación del Salmo 74:13, 14 con el Texto Ugarítico 67: I: 1 -3 (Waltke p. 12)

24 Cf. Waltke, Creation and Chaos, pp. 33, 35. Realmente esta similitud de formas entre el texto bíblico del Pentateuco y los antiguos textos del Cercano Oriente ha probado ser una bendición para quienes sostienen la autoría mosaica de todo el Pentateuco.

“Kitchen comparó el Pentateuco con los textos del antiguo Cercano Oriente y descubrió que las mismas características usadas por lo críticos como el procedimiento para seccionar el Pentateuco, estaban en estos textos, escritos sobre rocas sin pre-historia.” Waltke pp. 41 -42.

25 Ibid pág. 45

26 “La explicación más común de aquellos eruditos quienes consideran al mundo como un sistema cerrado sin intervención divina es que Israel tomó prestado esos mitos, los des-mitologizó los limpió de su base pagana y politeísmo y gradualmente los adaptó a su propia elevada teología en desarrollo. Ibid. P. 46

27 Merril F. Unger: Archaeology and the Old Testament, p 37, citado por Waltke, p.46.

28 Sarna, Understanding Genesis, p. 7, citado en Waltke, p. 47.

29 “El existente conocimiento concerniente a la cotidiana práctica de adoración en Egipto es deficiente, y a pesar de todos los intentos y propósitos poco o nada es conocido acerca de sus metafísicas presunciones desde las fuentes documentadas. Es obvio sin embargo, que las 32 provincias de Egipto, todas tenían sus respectivos centros religiosos y animal totémico o planta. Son precisamente los atributos de estas deidades que están involucradas en las plagas, pero si se piensa que cada una de las plagas era de especial dominio de uno u otro de los dioses de Egipto, no puede ser establecido con certeza.” W. White, Jr. “ The Plagues of Egypt” The Zondervan Pictorial Encyclopedia of the Bible (Grand Rapids: Zondervan, 1975, 1976, IV, pág. 806

30 Cf. Waltke pp. 21 -25.

31 Sarna, Understanding Genesis, p. 7 as quoted by Waltke p. 47.

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