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Apendice 8 El Dios Vacio

Una Respuesta Bíblica y Teológica

a la Falsa Doctrina de Kenosis

Introducción

Una enseñanza cada vez más frecuente en círculos evangélicos, particularmente en círculos carismáticos, es la doctrina de Kenosis. Esta falsa enseñanza es sacada de lo impuro, es peligrosa por las otras doctrinas falsas a las que introduce, y se desenvuelve frente a la cara del corazón del cristianismo. ¿Qué es? La doctrina enseña que el Mesías, para poder tomar la forma de siervo, y ser encarnado, tuvo que dejar a un lado muchos o incluso todos sus poderes y atributos de Dios y que “vivió como simple hombre.” Los defensores de esta herejía, en un esfuerzo por asumir una postura ortodoxa, tratan de decir que de alguna manera el “siguió siendo Dios,” aunque dejó a un lado todas las partes de ese ser. Esta enseñanza, que niega tanto del corazón de la fe ortodoxa, viene de la mala interpretación y el mal uso de una palabra Griega.

Esta palabra, y la doctrina que describe, se refieren al versículo profundo, misterioso, pero importantemente vital de Filipenses 2:5-8, y especialmente en el versículo 7, donde dice Cristo “se rebajó voluntariamente,” o “se despojó.” La palabra en el original es ekenosen, de la palabra kenoo, que puede significar “despojar.” Las otras referencias a la palabra son Romanos 4:14, donde el significado es “vano,” 1 Corintios 1:17, donde significa “anular,” 1 Corintios 9:15, donde significa “privar de,” y 2 Corintios 9:3, donde significa “resultar vano.” Estas referencias tratan de principios abstractos, tal como la fe, predicación, o enorgullecerse—ninguna se refiere a una persona, o siquiera un objeto. Entonces, el uso de la palabra como es usado en Filipenses 2:7 es único. La pregunta, que debería ser repetida después es “¿de que se despojó Cristo?” Los maestros de Kenosis dicen que lo que hizo Cristo fue “despojarse de todo su poder.”

El área doctrinal con la que estamos tratando no es académica, involucra al corazón y el centro de nuestra fe. No es tampoco solo un tema para eruditos, sino para todos nosotros. La enseñanza de kenosis se ha hecho prominente en círculos carismáticos, y es la base de mucho de lo que promulgan. De hecho, mucho de la extraña teología que rodea al llamado “movimiento de fe” esta basado en el entendimiento kenotico de la encarnación, combinado con lógica de la nueva era que dice que si Jesús dejó Sus poderes y atributos a un lado y vivió como un simple hombre, nosotros, los cristianos nacidos de nuevo somos “…al igual que Jesús somos una encarnación de Dios” (Keneth Copeland)

En otro intento ser lógicos, estos maestros se acercan a la doctrina parecida al mormonismo llamada apoteosis (somos pequeños dioses). Esto preocupo tanto a Walter Martin que lo último que escribió antes de ir con el Señor fue la contribución a un libro que refutaba estos patrones teológicos entre los Tele evangelistas.1 Este artículo sobre Kenosis no es un análisis detallado, sino un contorno ampliado con pies de página, cubriendo estas áreas:

La doctrina de Kenosis, esta parte del artículo incluye material de referencia que muestra que el origen de este punto de vista viene de los teólogos liberales alemanes del siglo 19. Estos promulgaron la enseñanza de Kenosis por primera vez, este artículo también la compara con la enseñanza de Kenosis moderna.

    · La posición ortodoxa sobre la humillación de Cristo. También incluye declaraciones de eruditos Evangélicos sobre este tema.

    · Una Refutación Critica de la doctrina de Kenosis.

    · Un método alternativo de manejar los “versículos problemáticos” sin alejarse de la Cristología ortodoxa.

I. La Doctrina de Kenosis

A. Enseñanza Kenotica Clasica

    1. “A la mitad del siglo diecinueve una nueva forma de Cristología apareció en medio de las teorías Kenoticas."2 Así es como Berkhof introduce el tema. Luego delinea tres formas de enseñanza Kenotica – la primera, y menos ofensiva, parece acomodarse en el punto de vista general: “Thomasius hace distinción entre los atributos absolutos y esenciales de Dios… y Sus atributos relativos, que no son esenciales a la Deidad, como son omnipotencia, omnipresencia, y omnisciencia; y mantiene que el Logos, mientras mantuvo su divina consciencia de si mismo, puso a un lado los atributos antes mencionados, para fin de tomar una verdadera naturaleza humana.”3

    2. “La esencia del punto de vista Kenotico original es declarado claramente por J. M. Creed. ‘El Logos Divino en Su encarnación Se privo a Si mismo de Sus atributos divinos como la omnisciencia y la omnipotencia, para que en su vida encarnada, la Persona divina es revelada y solamente revelada a través de una consciencia humana.’” 4

    3. Charles Hodge clasifica este punto de vista bajo Formas Modernas de Doctrina [Cristología], y lo incluye entre otras doctrinas llamadas Cristología Teística enseñadas por varios teólogos liberales alemanes de esa era.5 Una de estas formas lo explica así: “…que el Logos Eterno, en el proceso de limitarse a si mismo, se privo de todos sus atributos divinos. Dejó de ser omnipresente, omnisciente, y omnipotente. Se redujo a sí mismo, a las dimensiones de un hombre.”6

B. Comparación con el punto de vista de Kenneth Copeland (como representante del “Mensaje de Fe” escuela del pensamiento (School of thought)).

Este parece ser el punto de vista general del “mensaje de fe” escuela del pensamiento, y que además es cada vez más prominente en los círculos carismáticos.

    1. “Jesús no vino a la tierra como Dios; El vino como hombre. Hizo a un lado sus poderes divinos y tomo la forma de un ser humano – con todas sus limitaciones."7

    2. “Ellos [Los Cristianos Ortodoxos] erróneamente creen que Jesús pudo hacer maravillas, y hacer milagros, y vivir sin pecado porque Él tenia poderes divinos que nosotros no tenemos…No se dan cuenta que Jesús vino a la tierra, y voluntariamente dejó a un lado ese beneficio (la Deidad) y vivió aquí no como un Dios, sino como un hombre. No tenía poderes sobrenaturales innatos. No tenia la habilidad de hacer milagros hasta que fue ungido por el Espíritu Santo…Él ministró como un hombre ungido por el Espíritu Santo.”8

C. Comentario General

El autor de este articulo ha encontrado esta enseñanza en otros círculos teológicos, y por lo menos en un prominente Tele evangelista que no pertenece al campo de “mensaje de fe.”

II. Una Afirmación Positiva,
de la Escritura, de la Posición Ortodoxa
sobre la Humillación de Cristo en relación con Filipences 2:5-11

Incluye declaraciones de notorios Eruditos Evangélicos sobre el tema.

A. De lo que Cristo se despojó principalmente fué de atavíos externos y de la Gloria Divina.

El contexto de Filipenses 2:5-11 es que Cristo se despojo de sí mismo al tomar la forma de siervo. De hecho, el conflicto, desde 2:1 hasta el fin del versículo 15, trata con varias formas de expresiones externas, Cristo siendo el ejemplo para la vida de los santos en Filipi.

    1. Pablo estaba insistiendo a los Filipenses que fueran sacrificios vivos, y que no tuvieran gloria personal en mente mientras vivían sus vidas. Luego, uso la encarnación como ejemplo. (2:1-5)

    2. Cristo, dice Pablo, siendo en forma (morphe, una expresión externa de una realidad interna) de Dios,no estimó ser igual a Dios como cosa a que aferrarse (ver Juan 17:1-5, 24).

    3. La mayoría de las traducciones modernas dicen en el versículo 7 “se despojo,” pero la versión Reina Valera Antigua dice “se anonadó a sí mismo.” Un erudito evangélico escribió sobre esta diferencia “aunque no es una traducción exacta, esta versión va mas allá para expresar el acto del Señor.”9 Luego dice, “tomando la forma de siervo.” Como hemos venido hablando sobre la expresión externa, la vanagloria, la forma externa, etc. y como este es el tema de aquí hasta el versículo 15, el sentido simple de la escritura aquí es que el auto despojo de Cristo fue de la gloria externa y majestad de la Deidad, y que logró eso al tomar la forma de siervo. Esto, por supuesto, es lo que Pablo esta pidiendo a los Filipenses que hagan. El contexto es vital aquí—Pablo no les esta diciendo a los Filipenses que hagan a un lado, despojen o ignoren sus habilidades naturales y talentos, (atributos y poderes), él les estaba diciendo que los entregaran a la voluntad de Dios para el beneficio de la iglesia.

    a. Posiblemente por el trasfondo teológico negativo, B.B. Waterfield ha llamado la traducción literal de kenoo “se despojó de si mismo” una “mala traducción” 10

    b. “Nada en este pasaje nos enseña que el Verbo Eterno (Juan 1.1) se despojó de Su naturaleza divina, o de Sus atributos, sino solo de su manifestación visible y externa de la Deidad.” 11

    c. "Él se despojó, hizo a un lado la insignia de Majestad."12

    d. "Cuando fue necesario, Él ejercitó Sus atributos divinos."13

    4. Los versículos 8-11 continúa con este pensamiento—Cristo es “…hecho semejante a los hombres…”, y continuó su humillación voluntaria hasta la Cruz, luego fue exaltado por El Padre (como lo discutió con El Padre en Juan 17).

    5. Otras referencias de la Escritura que establecen el mismo principio:


a. Juan 1:1-14. Después de explicar Sus perfecciones, [(1) “El Verbo era Dios”—Deidad; (2) “Este era en el principio con Dios,” Eternidad; (3) “Todas las cosas por él fueron hechas…” Creador; (4) “En Él estaba la vida…” Auto existencia;] Juan dice “Y aquel Verbo fue hecho carne.” El hijo de Dios no hizo nada a un lado, más bien agregó algo – Tomó la humanidad para si mismo.

b. 2 Corintios 8:9 “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.” Él hizo a un lado la gloria externa de Sus riquezas, ¿pero realmente dejo de ser dueño de ella? No—en Su ministerio terrenal, Él declaró ser el Señor del día de reposo, y ejercitó dominio sobre fenómenos naturales, enfermedades y fuerzas demoníacas, y hasta demostró que poseía poder sobre la vida y la muerte. Su pobreza no consistió en lo que tuvo que hacer a un lado (porque aún mantuvo el titulo) tanto como de lo que tomó – nuestra naturaleza.

c. 2 Corintios 5:21 “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” En su acto de expiación, ¿a caso hizo a un lado Su Santidad? No, no es que se haya despojado de nada, más bien agrego algo—Él tomo nuestros pecados.

B. ¿ Muestran las Escrituras que Él mantuvo sus atributos de Deidad mientras estuvo en la tierra?

La primera, y la más obvia referencia es Su conversación personal con el Padre en Juan 17—Él pide (de “hombre a hombre, entre iguales”) por el regreso de Su Gloria. Nunca menciona el regreso de su poder o sus atributos—¡porque siempre los tuvo!

    1. Omnisciencia—Juan 11:11-14 (“…cuando Jesús estaba a 80 kilómetros de distancia…”)14 Juan 2:24-25, 6:64, 70-71. Y las ocasiones en las que parece ignorar, son porque estaba hablando desde su naturaleza humana, tomando nuestro lugar, estas envuelven un completo entendimiento de la enseñanza ortodoxa que tiene que ver con la relación entre el Cristo Divino y el humano, la cual será discutida en la sección IV.

    2. Omnipotencia: (demostrada de una forma vívida en el poder sobre la vida y la muerte) Juan 10:17-18, 5:21-23, Lucas 7:14, Juan 11:43-44, Mateo 28:18-20, Juan 18:5-6.

    3. Omnipresencia: Mateo 18:20, Juan 1:48 (Salmo 139, Génesis 16:13), Juan 3:13 (MAJ…Texto)

    4. Providencia: Hebreos 1:1-3—Notar que “heredero de todo” fue afirmado de Él en el contexto de su ministerio terrenal declarando la verdad de Dios, y antes de su expiación, resurrección, y exaltación. Colosenses 1:17—“y todas las cosas en Él subsisten [se mantienen unidas]” El universo es mantenido por Su palabra de poder—Él lo mantiene unido—esa es en una parte esencial de quién Él es. No hay ninguna insinuación en la Escritura de que Él dejó a un lado esta función en la encarnación.

    5. Soveranía: Marcos 2:28, Mateo 11:27, Juan 17:2, Juan 3:35

C. Habiendo visto este tema parte por parte, ahora podemos concluir con un poderoso testimonio del libro de Colosences.

    1. Pablo dice que en Cristo “…están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento,” (2:3) y “…Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.” (2:8-9, énfasis agregado)

    2. El argumento podría ser (y ha sido) de que esos versículos aplican a Cristo solo en Su exaltación, y no en Su humillación. Primero, esa lógica se apega a la idea agnóstica de “progresión,” de que el Verbo después de Su exaltación fue materialmente y esencialmente diferente (mejorado) como persona de lo que fue durante su humillación. ¡Esta es exactamente la misma idea con la que Pablo estaba peleando en el libro de los Colosenses! El argumento final, sin embargo, se encuentra en el capitulo 1: “…por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.” (1:19-20) ¡Toda la plenitud del Padre habitó en Él durante su ministerio terrenal!

III. Una Refutación Critica,
de parte de las Escrituras y Eruditos Evangélicos,
sobre las cosas que implica y enseña la Doctrina de Kenosis

Los teólogos que elaboraron la doctrina kenotica estaban tratando con dos problemas. El primer problema era como tratar esos textos de la Escritura (como en las sectas) que parecen indicar que Cristo fue menos que Dios, pero sin disminuir lo que de forma muy obvia enseña la Biblia, que Cristo fue “tan Dios como el mismo Dios.” El segundo problema surgió de su entendimiento de que Cristo vivió su vida en sumisión total a la voluntad del Padre, y en gran parte como un hombre en quien habitaba plenamente el Espíritu Santo. No podían armonizar eso en sus mentes con la plenitud de Su deidad. El problema con estos maestros es que eran teólogos liberales—no aceptaban la verbal y plena inspiración de la Biblia. Debido a esto, elaboraron una respuesta teológica y filosófica equivocada, e ignoraron el hecho de que los problemas ya habían sido resueltos por la Escritura, y habían sido arreglados por los maestros y líderes de la iglesia primitiva durante el periodo de D.C. 250-451. En un esfuerzo por mejorar el concilio de Calcedon, crearon más problemas que los que trataron de resolver—y ni siquiera resolvieron los que originalmente percibieron como problemas en la fe ortodoxa.

A. Las Bases filosóficas y teológicas de Kenosis son altamente cuestionables.

Este proceso comenzó con un concepto incorrecto de Dios como el Absoluto Dios Todopoderoso.

    1. Thomasius de Erlangen, uno de los primeros autores, “…Él distingue entre los atributos absolutos y esenciales de Dios,” y enseñó que la omnisciencia, omnipresencia, y omnipotencia “…no son esenciales para la Deidad…”15

    Esto es realmente ridículo, y no hay absolutamente ninguna base Bíblica para clasificar los tres atributos como no esenciales para la Deidad. Los teólogos filósofos podrían encontrar alguna forma de agregar esto, pero en las palabras de un gran maestro de Biblia en este siglo, “…No hay otra posible alternativa entre un Dios absolutamente supremo, y ningún Dios.” 16 Es imposible imaginar algún ser digno del titulo YO SOY quien no posee los atributos esenciales continuamente postulados a Dios por la Biblia. La Biblia jamás menciona a Dios siendo algo menos que Absoluto. Los tres atributos cuestionados, Conocimiento absoluto, Poder, y Presencia, son fundamentales a lo que Jehová es. Las declaraciones sarcásticas hechas por Jehová contra falsos “dioses” usualmente se centran en la ignorancia, impotencia, e inmovilidad de estos dioses (Deuteronomio 4:28, Isaías 45:20, Jeremías 10:5, 15). En comparación con ídolos, Jeremías dice “No es así la porción de Jacob; porque él es el Hacedor de todo, e Israel es la vara de su heredad; Jehová de los ejércitos es su nombre.” (10:16) De hecho, si uno lee los impresionantes pasajes como Isaías 40, Job 38:1-42:6, Salmo 90, Romanos 11:33-36, etc., al igual que otros incontables versículos y pasajes que aclaman y se maravillan ante la grandeza del Todopoderoso Jehová, no puede haber otra conclusión mas que Dios es Absoluto. No hay ninguna manera Bíblica en la que el Hijo pudiera hacer a un lado Su conocimiento divino, su poder, y presencia, y seguir siendo Dios “en esencia.” La distinción es estrictamente resultado de la filosofía humana. Al tratar Kenosis, Charles Hodge, el erudito evangélico Norteamericano del siglo pasado escribió:

    2. “La teoría en cuestión es contraria a la clara doctrina de religión revelada y natural al tratar de la naturaleza de Dios. Él es Espíritu, Infinito, Eterno, e Inmutable. Cualquier teoría, entonces, que asume que Dios hace a un lado Su omnipotencia, omnisciencia, y omnipresencia, y se hace tan débil, ignorante y limitada como un chiquillo, contradice el primer principio de toda la religión…”17

    3. Debemos tomar en cuenta que Hodge acepto totalmente la doctrina de encarnación, que Dios se hizo carne, como niño y como hombre. Sin embargo, lo vio a la luz de la Cristología histórica, como discutimos en sección IV, que mientras todo eso era verdad, Cristo no fue limitado a esa forma de siervo, y que no fue limitado por ello, excepto que Él voluntariamente dejó de ejercer Su Gloria, y algunas veces, decidió no usar Sus otros poderes, aunque los mantuvo plenamente.

    4. Berkhof trae más luz a los antecedentes filosóficos de Kenosis cuando escribe: “La teoría es basada en la idea panteísta de que Dios y el hombre no son absolutamente tan diferentes, pero que uno puede transformarse en el otro. La idea Hegélica de transformación es aplicada a Dios, y la línea absoluta de demarcación es borrada.” 18 Los teólogos que inventaron esta herejía eran eruditos alemanes empapados en la filosofía insidiosa de Hegel, el precursor del comunismo y el fascismo.

B. La vital doctrina de Inmutabilidad es completamente destruida por la enseñanza Kenotica

(Cf. Malachi 3:6; Santiago 1:17; Hebreos 13:8)

    1. Bíblicamente, no hubo ningún cambio esencial en la naturaleza de la Segunda Persona de la Trinidad en Su Encarnación, porque Él no perdió los atributos esenciales de la deidad, Él tomó la carne y naturaleza humana. En su propia esencia, no cambió (Hebreos 13:8)

    2. Más aya del efecto que tiene sobre la inmutabilidad del Hijo, también destruiría la integridad del Dios Trino si dejara de ser plenamente y totalmente el Dios Absoluto durante Su Encarnación. “Significa una destrucción virtual de la Trinidad, y por ello reduce a nuestro Dios. El Hijo humanizado, despojado de sus atributos divinos, no podría ser una subsistencia divina en la vida Trinitaria.” 19

C. Si el Dios-Hombre que murió en la cruz no fue completamente Dios y completamente Hombre, entonces la integridad de la expiación es destruida.

La sangre que redimió a la Iglesia fue la “Sangre de Dios.” Hechos 20:28 Si Él fue menos que Dios, entonces Su sacrificio de sangre no fue infinitamente poderosa ni capaz de redimir a todos los que creyeron, a los que creen y a los que creerán.

IV. Un método alternativo de manejar los “versiculos problematicos” sin alejarse de la Cristología ortodoxa.

Hay tres conceptos Bíblicos que son el corazón de este método: (A) Entendiendo la doctrina Bíblica de las dos naturalezas de Cristo. (B) Entendiendo Su rol como nuestro padre redentor y substituto, y (C) Entendiendo y admitiendo la existencia del concepto Bíblico de “misterio”—el hecho de que haya algunas cosas que simplemente deben ser creídas, porque no hay una manera posible de entenderlas.

A. Entendiendo la doctrina Bíblica de las dos naturalezas de Cristo.

La Controversia Trinitaria (D.C. 320-381) llevó directamente hacia la controversia sobre la Naturaleza de la Persona de Cristo. Entender las dimensiones doctrinales de esta pelea, y entender las conclusiones alcanzadas por la iglesia es vital para entender como combatir las sectas en esta área, pues las sectas de hoy son simplemente las herejías de ayer; refritas. Durante este periodo de la Historia de la Iglesia, se hicieron muchas cosas malvadas en el nombre de una doctrina u otra, pero milagrosamente, la verdad triunfó.

    1. Mientras la iglesia primitiva intentaba entender la enseñanza Bíblica sobre Cristo, hubo tres puntos de vista que se hicieron prominentes. Trataré de explicar estos tres puntos de vista asignando diferentes maneras de escribir el término, “Dios-Hombre” a cada punto de vista.

    a. Los Monofisistas enseñaban que Cristo era el Dios-hombre, o sea, no era totalmente Dios y totalmente hombre, sino una tercera entidad que resultaba de una fusión entre las dos naturalezas (La enseñanza Kenotica es la que más se acerca a esto entre las demás herejías de entonces.) Esta herejía era básicamente un residuo de las tendencias Origenistas del Arianismo, y se hizo fuerte en las áreas que habían sido las más fuertes del Arianismo. La batalla de este grupo era que María es la Theotokos, o Madre de Dios. Los Monofisistas llevaron esta enseñanza errónea (la cual sobrevivió, sin adherir las conclusiones Cristólogas) a los extremos, e hicieron de Cristo un ser de otra categoría, con una naturaleza, voluntad, y personalidad, cada una era una fusión entre Dios y Hombre. 20

    b. Los Nestorianos enseñaron que Cristo era Dios, Hombre con dos naturalezas tan distantes como si tuviera doble personalidad. Esta enseñanza se desarrolló debido a las objeciones que la iglesia y la escuela teológica de Antioquia tenían acerca del creciente culto a María entre los creyentes Monofisistas. 21
    c. El punto de vista ortodoxo, el cual fue aprobado por el Concilio de Calcedonia en 451, y el cual ha sido aceptado y probado como totalmente Bíblico por los Cristianos evangélicos desde la Renovación, fue que Cristo era el Dios-Hombre, totalmente Dios y totalmente Hombre, una persona con dos naturalezas puras.22

    2. El concepto clave en la doctrina ortodoxa es que lo que sea que Cristo hizo, lo hizo como una persona completa. Por ejemplo, cuando Su cuerpo humano fue golpeado, torturado y muerto, Él sufrió como cualquier persona, y aunque Dios no puede ser muerto, se puede decir que Dios Murió por Nuestros Pecados.23

    3. Por la Verdad de las dos naturalezas, podemos Bíblicamente decir:24

    a. Cristo es infinito Y Cristo es finito
    b. Él existió desde la eternidad Y Él nació en Belén
    c. Él era omnisciente Y Él tuvo limitaciones de conocimiento
    d. Él es el Señor de David Y Él es el hijo de David
    e. Él es el mayor de los Días Y Él nació como un bebe
    f. Él es Dios sobre todas las cosas Y Él Es el hijo de María
    g. Él mantiene todas las cosas Y Él siente cansancio al caminar
    h. Sin Él nada de lo creado fue creado Y Él no puede hacer nada sin el Padre
    i. Su forma natural es la forma de Dios Y Él toma sobre Sí la forma de siervo
    j. Él es el mismo ayer, hoy y siempre, Y Él es cada vez más grande
    k. Él conoce al Padre perfectamente Y Él crece en sabiduría
    l. En Su propio nombre, Él nos da una nueva y perfecta ley y se proclama el Rey del día de reposo y más grande que el templo, aunque Él haya nacido bajo la ley y estaba sujeto a la ley.
    m. Él es el Príncipe de Paz Y su alma es afligida
    n. Él es el Rey de Reyes y Señor de Señores, Y Él es llevado a la muerte por orden del gobernador romano
    o. Él esta con nosotros hasta el fin del mundo, Y los discípulos Lo vieron ascender al cielo hasta perderlo de vista.

B. Entendiendo Su rol como nuestro Redentor y Substituto.

¿Por qué fue necesario que el Redentor fuera el Dios-Hombre? ¿Por qué es tan importante la doctrina de las dos naturalezas de Cristo? La respuesta es encontrada en la ley de Dios del goel, o redentor, (Levítico 25) preciosamente ilustrado por la historia de Ruth. Scofield resume el principio suscitado en su nota en Isaías 59:20. 25

    1. La redención fue de personas, y fue una herencia (Levítico 25:48, 25:25; Gálatas 4:5; Efesios 1:7, 11, 14.).

    2. El Redentor debe ser un familiar (Levítico 25:48-49; Ruth 3:12-13; Gálatas 4:4; Hebreos 2:14-15).

    3. El Redentor debe tener la capacidad de redimir (Ruth 4:4-6; Jeremías 50:34; Juan 10:11, 18).

    4. La redención es afectada por el goel (Redentor) al pagar la demanda justa en su totalidad (Levítico 25:27; 1 Pedro 1:18-19; Gálatas 3:13).

    5. Entonces, lo que vemos en la humillación de Cristo es algo que Él hizo como nuestro goel, nuestro redentor, nuestro substituto. Cuando Él vivía, actuaba, hablaba, sufría, y negaba el conocimiento total de los eventos, declarando dependencia total del Espíritu, etc. como un hombre, Él hacia estas cosas desde Su naturaleza humana, y en nuestro lugar. Pero, como Él también era Dios, podía pagar el precio total—Él vivió, actuó, habló, y sufrió como ningún otro hombre, como nadie hubiera podido.

C. Entendiendo y admitiendo la existencia del concepto Bíblico de “misterio.”

Hay ciertas cosas que simplemente deben ser creídas, por que no hay manera de entenderlas.

    1. Dios es insondable (Eclesiastés 3:11, Isaías 40:28, Romanos 11:33-36, Job 5:9, Job 11:7)

    2. Hay muchos misterios en el evangelio (1 Timoteo 3:16, Efesios 5:25, 1 Col 15:51)

    3. Cristo mismo es un misterio (Romanos 16:25, 1 Corintios 2:7, Efesios 1:9, 3:4, 3:9, Colosenses 1:27)

D. Los tres conceptos centrales relatados arriba deberían ayudarnos a entender como Cristo vivió Su vida en la tierra.

Él vivió con apariencia humana (Isaías 53:3, Filipenses 2:8), y entregó su voluntad al Padre, y vivió su vida como un hombre ungido por le Espíritu (Lucas 4:16-21). Pero Él mantuvo todos Sus poderes, y demostró repetidamente sus habilidades como una justificación de ser Él Mesías y como prueba de Su autoridad (Marcos 2:1-11). En el versículo misterioso de Juan 5:17, “...Pero Jesús les respondía: Mi Padre aún hoy está trabajando, y yo también trabajo.” Se nos da una idea de que Él hizo muchas de sus obras “por su propia voluntad,” aunque estas siempre iban de acuerdo con la voluntad del Padre. En una ocasión, levantó el velo de su carne, se quitó la naturaleza de siervo, para que sus tres discípulos más cercanos pudieran verlo como verdaderamente Él era (Mateo 17:2). En otra ocasión, “levantó el dobladillo de su velo un poco”—cuando vinieron a arrestarlo, Él dijo “YO SOY,” y dieron un paso atrás y se desplomaron. (Juan 18:4-6).

Si hiciéramos una ilustración de Jesús como un policía encubierto en un vecindario malo, la doctrina de Kenosis mostraría al policía dejando su arma en casa, junto con su insignia y los otros símbolos de autoridad. Puede llamar al centro de control para pedir ayuda, pero por sí solo, esta desamparado e indefenso. La enseñanza ortodoxa muestra al policía como un “arma letal,” es un experto en artes marciales que puede matar de un solo golpe—Él es experto a tal nivel que puede alcanzar las entrañas de un hombre y sacar su corazón aún latiendo—puede derrotar oponentes múltiples. Puede dejar Su Identificación, uniforme, etc. en casa como el policía numero uno, pero no puede dejar de ser el arma andando que es. Parece normal, tiene la apariencia de desamparado como el primer policía, pero tiene la habilidad dentro de sí para defenderse. Él puede pedir ayuda cuando así lo desea, puede permitir ser atado, herido o muerto para el bien de su misión—pero tiene la habilidad dentro de sí de derrotar a sus enemigos. Cambia esta ilustración, y los poderes del segundo policía al infinito, y la ilustración muestra las diferencias entre las dos doctrinas.

Una de las bellezas y misterios gloriosos de la cruz es que Aquel que estuvo colgado allí sostenía en ese momento al universo—incluyendo el respirar de los soldados romanos. Él pudo haber destruido al imperio romano con un simple parpadeo, con un pensamiento, pero Él voluntariamente frenó Su gran poder, y se entregó al plan que Él y el Padre habían acordado aún antes de que el mundo fuera creado, y entregó su vida. La Trinidad en Su totalidad está involucrada aquí—El padre dejando caer su ira, el Hijo apaciguando la ira (Romanos 1:18, 3:25-2, 5:8-11), y el Espíritu se involucra de una manera que no es especificada en la Biblia (Hebreos 9:14). Este es un gran misterio, pero no puede ser resuelto reduciendo al Hijo a algo menos que Dios.

E. Es aplicando estos conceptos centrales de arriba que podemos obtener respuestas significativas y ortodoxas a las preguntas de aquellos que se niegan a creer en el Dios de la Biblia.

La respuesta no es desviarnos de la Verdad por medio de teología poco precisa sino presentar en su totalidad la Verdad, sin la capa de barniz.

J.I. Packer, el decano de Living Evangelical Theologians, rechaza completamente la doctrina de Kenosis, como es ilustrado en su libro “Conociendo a Dios” (Knowing God). Él simplemente dice, (La teoría de Kenosis no perdurará.” 26 Yo animo al lector, a ver lo que este líder Cristiano tiene que decir sobre este tema. Espero que mi estudio sea de ayuda, y si has sido infectado con esta clase de Doctrina, oro al Señor para consideres seriamente modificar tus puntos de vista en esta área tan vital.


1 Los últimos escritos de Walter Martin fueron una refutación de la apoteosis en el libro La Agonía del Engaño, (Moody press, 1990). Incluido en el mismo libro esta un artículo del Dr. Rod Rosendbladt titulado ¿Quien dicen los predicadores de televisión que Soy? El cual refuta, entre otras cosas la enseñanza de Kenosis.

2 L. Berkhof, Systematic Theology, (Wm B Eerdmans Publishing Company, 1940) pg 327.

3 Ibid.

4 Ralph P. Martin, Kenosis, The New Bible Dictionary (Wm B Eerdmans Publishing Company, 1973), pg 6.89

5 Charles Hodge, Systematic Theology vol. II/III, (Reprint by Wm B Eerdmans Publishing Company, 1977) pp 428-440.

6 Dr. Rod Rosenbladt, Who Do TV Preachers Say That I Am? The Agony of Deceit, (Moody Press, 1990) pp 114-115.

7 Ibid.

8 Ibid.

9 W. E. Vine, (Edited by F. F. Bruce) Vine's Expository Dictionary of Old and New Testament Words (Fleming H. Revell Company, 1981) N. T. Vol. 2, pg 25.

10 Berkhof, op. cit. pg 328.

11 C. I. Scofied, The Scofield Reference Bible (Oxford University Press, 1917), pg 1258.

12 Lightfoot, cited by Scofield, ibid.

13 Moorehead, cited by Scofield, ibid.

14 Scofield, op. cit. pg 1145.

15 Berkhof, op. cit. 327.

16 A. W. Pink, Los Atributos de Dios (Baker Book House, 1975) pg 29.

17 Hodge, op cit, pg 439.

18 Berkhof, op. cit. pg 328.

19 Ibid. 329

20 Phillip Schaff, Historia de la Iglesia Cristiana, Vol. III (Wm B Eerdmans Publishing Company, 1977) p705-783.

21 Ibid

22 Loraine Boettner, Studies in Theology, (The Presbyterian and Reformed Publishing Company, 1973) pp 195-203.

23 Hodge, op. cit.

24 Boettner, op. cit. 197.

25 Scofield, op. cit. pg 765.

26 J. I. Packer, Conociendo a Dios, (InterVarsity Press, 1973) pg. 52.

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